………………. Un homenaje muy especial para un emigrante muy especial.

La emigración siempre fue como un puente, un puente para pasar de un estado a otro, de un lado a otro, para pasar de la relativa pobreza a un mejor bienestar, de la represión a la libertad, de la nada a al todo, de lo malo a lo bueno o a algo peor, y como no, también en muchos casos de la vida a la muerte. La emigración es una gran incognita. Cuando el emigrante camina, no sabe si volverá, el destino les espera con los brazos muy abiertos y nunca se sabe lo que este deparará.

Este relato que aquí les expongo, es un ejemplo de las páginas más tristes de la historia de la emigración. Son muchos los emigrantes que se fueron con la esperanza del triunfo y el regreso. Son muchos los que nunca regresarán, Son muchos los que regresaron después de conseguir lo que fueron buscando, son muchos los que regresaron sin conseguir aquello que fueron a buscar y por desgracia fueron muchos también los que regresaron, como dijo Francisco Acosta Alvárez: "En un avión, echando flores"

Maria del Socorro Acosta Hernández, es la hija de un emigrante andaluz en Holanda que se fue con la ilusión de conseguir lo mejor para su familia, pero que en 1971 el destino se lo negó. Ahora, 35 años después, María, siente el vació que su padre dejó, vacio que nuca se podrá más llenar, pero tan grande es el vacio como la necesidad del saber, de saber sobre qué, cómo y dónde él vivió y sintió durante esos años de emigración. El saber, que no es otra cosa que la medicina para tratar este incurable dolor del alma que siente aquellos que perdieron a sus seres queridos en la lejanía sin tener la posibilidad de despedirse de ellos y en el caso de muchos hijos, el perder al padre sin a penas haberle conocido.

Lo que aquí les expongo, son los mesanjes que María me mandó a mi e-mail y creo que no hay que añadirle más palabras para comprender su pasión. Para mi, como hijo de migrantes y como emigrante, es un orgullo y gran emoción poder tener en mi página esta historia. Gracias María, mucha fuerza y que sepas que seguiré buscando. MALT.

…………………………….. EN UN AVION, ECHANDO FLORES

 

 

 

Estimado amigo MALT: me atrevo a dirigirme a usted, porque mi padre Francisco Acosta Alvαrez fue emigrante en Holanda desde noviembre de 1970, hasta el 1 de Febrero de 1971, en el que tuvo la mala fortuna de fallecer en accidente de tráfico. Yo soy la mayor de tres hermanos y tenía 11 años cuando sucedió, actualmente tengo 46 años y sigo buscando a alguien que me pueda informar si lo conoció. Su domicilio era: TEN ARLO, ZUIDWOLDE. Trabajaba en una empresa que se dedicaba a mantequillas y creo que también a conservas. Aún siento en mi alma el abrazo y los besos que me dió cuando se fue en un taxi negro.

 

 

……… Casas rurales, típicas de la zona de Ten Arlo en la provincia de Drenthe.

 

 

Voy a contarte algo de la vida de mi padre. Nació en Rociana del Condado provincia de Huelva; es un pueblo muy cercano a la costa y al Rocío. Eran dos hermanos, de una familia de trabajadores. Su padre desde joven trabajó en una fábrica de alcoholes vínicos, en esta misma fábrica ingresó mi padre con 16 años de edad.

Se casó muy jóven con 22 años, mi madre se dedicaba a sus labores de la casa. Tuvieron tres hijos: Yo (la mayor), un varón y otra niña.

Al poco tiempo de nacer la pequeña, la fábrica cerró y a los trabajadores los indennizaron, y le dieron un año de desempleo. Cuando acabó el desempleo, mi padre trabajó en la construcción, con la mala fortuna que la empresa donde trabajaba presentó suspensión de pago. Ante tal situación, emigró a Alemania para poder alimentarnos. En dicho país, sólo estuvo 3 meses, pues las condiciones de trabajo eran muy duras y el beneficio económico no le compensaba. Estamos en Marzo de 1970, regresando a España, el tren en el que venía descarriló resultaron heridos muchos viajeros, él también resultó herido en el accidente. (Parece que presentía que iba a morir pronto, pues cuando llegó a casa le comentó a una amiga: "esto no es nada, la próxima vez llegaré en avión echando flores").

…………….Rociana del Condado

 

Recorte del diario de empresa, comunicando la trágica muerte de Francisco.

En noviembre de 1970 emigró a Holanda, vivía en TEN ARLO, ZUID-WOLDE, y trabajaba en la fábrica de Hogeveen, (en la empresa Lucas Aardenburg N. V. que trabaja productos lac- teos para la mutinacio-nal Unilever) Su herma-no también se fue con él, pero por problemas familiares no se habla-ban y de ahí que yo no haya podido recabar in- formación a través de él.

Pronto íbamos a irnos el resto de la familia, pero murió según tengo entendido en accidente de tráfico el día 1 de Febrero de 1971, a los 33 años de edad.

Podrás observar, la mala fortuna que tuvo. Regresó como había dicho a su amiga en avión y lleno de coronas de flores.

 

 

 

Como verás MALT, necesito saber algo más de lo que nos llegó desde Holanda, pues para mí ha supuesto un vacío difícil de llenar. Vivo como si él viviera, lo recuerdo todos los días.

 

 

Francisco entre 1970 y 1971 con su bicicleta en Ten Arlo.

…………….. Francisco Acosta Alvárez,

PAPA, GRACIAS POR TODO LO QUE SEMBRASTE EN MI, TE ECHO MUCHO DE MENOS, CÓMO ME HUBIERA GUSTADO ABRAZARTE DE NUEVO, YA QUE NO PUEDE SER , DESDE DONDE ESTÉS, LEELO, ES MI HOMENAJE.

María del Socorro Acosta Hernández.

Salir.