…. Entrevista a Pablo Gonzalo Baltasar

en Guadalupe, el día 10 de agosto de 2005

 

El día 10 de agosto de 2005 Realizamos unas entrevistas en el pueblo cacereño de Guadalupe a alguno de los emigrantes extremeños que en 1963 emigraron a Holanda para trabajar en la Philips. La única referencia que teniamos era el artículo del periódico de la empresa PHILIPS: Philips Koerrier de 1963, donde el periodista holandés del mencionado periódico Albert van Dijken, publicó la crónica del primer viaje de vaciones de los emigrantes extremeños, a los cuales acompañó durante los 8 días de vaciones que pasaron en sus pueblos. Pues el día 10 de agosto, 42 años después fuimos a buscar algunos de aquellos hombres que participaron en esta emigración y la mayoría retornó a su lugares de origen después de estar trabajando en Holanda varios años.

Geertje y yo llegamos a Guadalupe y lo primero que hicimos fue preguntar a las personas mayores sobre los "emigrantes holandeses" y rá-pidamente nos pusieron en contacto con dos de esos emigrantes, Pablo Gonzalo Baltasar y Angel Fuentes Collado.

Encontramos al señor Pablo en su tienda-carnicería, en una de las típicas y hermosas calles del Guadalupe antiguo. Pablo, su mujer y su hija nos recibieron muy amablemente y nos hicieron pasar al primer piso de su vivienda, donde pudimos reliazar la entrevista sobre su pasado emigrante en el extranjero.

 

 

La emigración me lo ha dado todo

 

 

Pablo emigró a Holanda en 1963, en 1966 volvió a España y después de dos años volvió a emigrar a Alemania, donde él y su mujer residieron casi 8 años. El 10 de agosto del 2005, 42 años después, Geertje van Os y yo (MALT), les hicimos una visita y grabamos una entrevista allí en su casa de Guadalupe y aquí la pongo redactada directamente de las grabaciones de audio.

(comentarios grabados antes de la entrevista, viendo unas fotos de la época)

Pablo, con compañeros de trabajo durante un viaje de recreo organizado por la fábrica.

MALT:

¿ Se acuerda que había uno de Cárcaboso que falleció en un accidente laboral?

PABLO:

Si, que falleció limpiando cristales. Yo trabajaba al aldo de la fábrica de la pintura, donde limpiaban todas las piezas del óxido metiéndolas en ácidos.

MALT:

¿ O sea que trabajas allí cerca?

PABLO:

Muy cerquina, estaba allí muy cerquina de donde pasó el accidente.

**

Empieza la entrevista:

 

MALT:

Usted antes de irse a la emigración, ¿ qué era lo que hacía aquí, qué trabajo tenía?

PABLO:

Yo estaba con mis padres. Mis padres tenían ganado, ciento y pico de cabras y unas 200 o 300 ovejas.

Estaba con mi padre, pero me fui porque eramos más hermanos y luego se fue otro hermano

para Alemania. Pero en el 66 me vine para España porque mi padre murió y al morir mi padre pues me vine.

Estuve aquí dos años. Repartimos el ganado y eso y luego en el 68 me fui otra vez, para Alemania y estuve casi ocho años en Alemania.

(la hija nos enseña unas fotos y comenta que esa es la primera foto quemandó a su madre)

Pablo recien llegado a Holanda.

 

MALT:

¿ Se la mandó desde Holanda no?

HIJA DE PABLO:

Si, desde Holanda, ahí no se refleja nada, solo se refleja él, quiero decir que no se ve fábrica o algo.

***

MALT:

Entonces, vivía en casa de sus padres y trabajaba con el ganado y todo eso, ¿ no?

PABLO:

Claro, teníamos el ganado, labores, las cosas de entonces.

MALT:

¿ Y entonces porqué decidistes emigrar?

PABLO:

Pues por que ya estaba cansado y eramos más hermanos casados y yo, pues era diferente, cuando la gente está

soltera en casa todo va bien pero luego ya cambia la cosa.

MALT:

¿ Y cómo se enteró de que se podía uno apuntar para ir a trabajar al extranjero?

PABLO:

Bueno, pues yo un día vi que estaban apuntando a la gente, en frente del ayuntamiento,

que era donde se apuntaban, entonces me apunté y me fui.

MALT:

¿ Y cuántos os apuntasteis:

PABLO:

Sí, de aquella vez, bueno primero fueron 5 (en febrero) al campamento de Someren, un mes antes que nosotros…

Pablo, con los compañeros extremeños durante una pausa en el trabajo.

MALT:

¿ En que fecha se fue usted?

PABLO:

Nosotros salimos de aquí el día 5 de marzo del 63.

MALT:

¡Ah!, entonces fue la segunda expedición.

PABLO:

Pues nosotros fuimos los primeros que salimos de aquí.

MALT:

Si, fuisteis los primeros, pero hubo dos grupos, el grupo de febrero que fue a Someren y el grupo vuestro.

PABLO:

De la primera fueron 5 un mes antes que nosotros, y nosotros fuimos el día 5 de marzo.

5 de la primera, pero ya han muerto… Antonio el fotógrafo, hace un año o año y medio por ahí hace que ha muerto y murió

otro cuando vino de la segunda vez, cuando vino en los autocares, ya no se fue otra vez, luego ha estao aquí de alguacil.

MALT:

Ese que no se fue, ¿ se murió aquï?

PABLO:

Si, al poco tiempo.

MALT:

¿ No sería que estaba enfermo de los pulmones?

PABLO:

Puede ser, pues murió muy joven, era un crío cuando murió.

(interrumpe la mujer unas fotos de Dindens en Van Asten.)

Antonio con un par de colegas extremeños en la fábrica textil de Helmond.

GEERTJE:

¿ Conoció a la secretaría de Dindens en van Asten?

PABLO :

Una rubita, rubita no muy alta, muy buena y muy fina.

GEERTJE:

Ella vino una vez de vacaciones a Guadalupe.

PABLO:

Sí, era la interprete, ella era así, rubita, muy buena persona, si, me acuerdo, pero si estuvo aquí en Guadalupe,

de eso no me acuerdo.

GEERTJE:

Si, y en Miajadas también

PABLO:

¿ Vino en el autobús?

GEERTJE:

No, en su própio coche, con su marido y sus hermanos.

***

MALT

…se pauntaron para la emigración, y en el grupo suyo, ¿ cuántos iba?

PABLO:

Ocho, éste que ha muerto y su hermano, los dos Bautistas, Tomás y Nicanol.

Pablo (izquierda agachado) junto con otros compañeros extremeños en Sevenum.

MALT:

¿Entonces fuisteis 13 de Guadalupe?

PABLO:

Nosotros fuimos 8 y la primera 5, o sea 13 pero luego fueron más, es que algunos reclamaban a sus hermanos

para que se fueran para allá. Nostros estabámos en Sevenum y otros en Someren, que estaba a mitad de camino de Eindhoven.

Nosotros estábamos más lejos, como a una hora de Eindhoven.

(la mujer nos enseña una foto donde se ve a uno de los fallecidos)

Grupo de extremeños que emigranron junto con Pablo en 1963.

MALT:

¿ Sabe si murió de una enfermedad pulmonar?

(MALT explica Pablo la cuestión de los problemas de pulmones con algunos emigrantes, posiblemente

debido al trabajo que desempeñaban., pero nunca se ha investigado.)

MUJER DE PABLO:

Ya no recordamos de que falleció, pues se fue para Madrid.

PABLO:

Estuvimos en Philips y unos nos fuimos a van Asten.

MALT:

¿ Porqué?

PABLO:

Porque en la textil se ganaba más. En la Philips no podíamos echar horas extras y teníamos el turno normal. Había otros que trabajaban en la fábrica del cartón y tenía 3 turnos y más tiempo para hacer otros trabajos. Nosotros turno normal y había dias que te tirabas entre viajes y el trabajo 13 o 14 horas, cuando la jornada era de 9 lo demás lo perdías en los viajes, y así no podías hacer otro trabajo extra.

Grupo de 18 extremeños contratados por la textil Didens & van Asten en 1963, antes de la llegada de Pablo.

(volviendo al dia de la inscripción)

MALT:

Osea que os inscribiais en el sindicato ¿ y luego?

PABLO:

Ibamos a Cáceres para hacernos un reconocimeinto médico, bueno dos uno en español y otro holandés.

MALT:

Cuando el sindicato os inscribió para ir a Holanda, ¿era aquí o en Cáceres?

PABLO:

No, lo haciamos aquí y decidias tu el pais donde querias ir y luego te llamaban para ir a Cáceres a reconocimiento.

Pero la segunda vez me fui a apuntar otra vez para Holanda y me dijeron que si hubiera venido una hora antes, podía haberme apuntado,

pero ya habían mandado los papeles y me apunté para Alemania.

MALT:

¿ Y cómo fue la salida?

PABLO::

Nos fuimos para Cáceres en autobus, que recogía a la gente por los pueblos y luego desde Cáceres en tren hasta Madrid.

MALT:

Y durante el viaje, ¿qué sentíais, miedo al viaje, tristeza por la marcha…?

PABLO:

Yo no me sentía mal, estaba acostumbrado a estos largos tiempos fuera de casa.

MALT:

¿Sabíais vosotros donde estaba Holanda?

PABLO:

¡ Pues no, que ibamos a saber, ni idea…tú verás!

MALT:

Y cuando llegasteis a Holanda, ¿ os creíais que estaba más cerca? ¿ no estabais ya cansados del viaje?

Este es un grupo de los emigarntes extremeños de Trujillo y Guadalupe durante una de las vaciones en Extremadura.

La foto se hizo durante una fiesta en Trujillo. Pablo se encuentra a la izquierda.

 

PABLO:

Yo ya estaba acostumbrado a largas distancias, pues hice la mili en Africa y he recorrido muchas y largas distancias por Ceuta, Melilla u otros territorios de Africa. 3 meses en un sitio, 3 meses en otro y así.

(volviendo a más atrás)

MALT:

Entonces llegasteis a Madrid, ¿y qué pasó?

PABLO:

Pues nos metieron en un hotel y luego en tren a París, y eramos todos extremeños. Lo que no recuerdo es a que ciudad de Holanda llegamos,

pero nos llevaron en autobuses al campamento.

GEERTJE:

¿ Y el campamento, que tal, bien?

PABLO:

Para mi si, bien. Recuerdo que a un compañero le venía todas las tardes a buscar una joven holandesa en una motocicleta.

Cuando nos cambiamos a van Asten, la Philips pasó un informe a van Asten de este colega y ponía lo de la joven y no le admitieron en van Asten.

A otro colega tampoco, porque protestaba mucho por las comidas.

Obreros españoles de la textil de van Asten. Pablo está justo en el centro.

MALT:

¿ O sea, la Philips informaba de todo a la empresa?

PABLO:

Claro, mandaban certificado de conducta y ahí iba todo lo que hacías.

Nos fuimos 6 a van Asten. Pero solo entramos 4 y esos dos no entraron porque dieron mal informe de ellos. A uno porque no le

gustaba la comida, pero el otro, que era soltero, pienso que no debió de ser así.

MALT:

¿ Echábais algo en falta en la comida?

PABLO:

Sí, alguno había que protestaba, yo no, yo me lo comía todo, me daba igual si estaba bueno o malo, que no comía más, comía menos…ya está. Pero también estuvimos ingresados unos 20 días en el hospital. Mi mujer no supo nada, yo nunca se lo dije. Un día nos llevaron, quizas a 15 o 20 al hospital, es que aquellas comidas pues de primeras no te dan y yo a penas comía… un poco de queso y leche. Tuvimos una gastrointiritis por la comida, yo perdí muchos kilos.

MALT:

¿ Cuando veníais de vacaciones os íbais cargados de chacina, jamó y esas cosas?

PABLO:

¡ Pues si, claro!

MALT:

¿ O sea que os llevábais para todo el año?

PABLO:

Yo llevaba jamones, chorizo y de todo. Una vez me cogieron, de las últimas que fui, por que me quedé aquí y no me fui con la espedición, y cuando me fui me cogieron en la frontera de Bélgica y Holanda y me quitaron casi todo lo que llevaba y una buena multa en florines. Nunca en esas frontera nos había registrado, pues me quitaron casi todo.

En esta foto vemos al grupo de extremeños de Dindens & van Asten durante una escursión al

parque de los tulipanes Keukenhof. Pablo es el que está a la derecha de la señora Fuetes Collado.

La señora Fuentes también era de Guadalupe y era la única mujer extremeña entre ellos.

MALT:

(volviendo a trás)

¿ Cuándo llegásteis, había autobuses esperando para llevaros al campamento?

PABLO:

Si, pero no me acuerdo bien, lo que si se es que al campamento llagamos en autobuses.

MALT:

¿ Se acuerda si cuando llegaron había nieve?

PABLO:

Lo he dicho miles e veces, 8 años Alemania y los demás que estuve en Holanda y no he vuelto a ver en ningún sitio montones tan grandes de nieve como aquel 7 de marzo cuando llegamos a Holanda. Montones de nieve, aproximádamente de un metro y medio, y ya en marzo.

MALT:

¿ No hacía frío en las barracas del campamento?

PABLO:

Bueno ya no recuerdo si pasamos mucho frío. Teníamos estufas. Eran unas barracas de madera,

pero no recuerdo que pasáramos frío, pero frío hacía…¡ madre mía!

MALT

¿ Cómo eran las barracas?

PABLO:

Pues teníamos una pequeña habitación para comer y detrás unas literas para dormir. Dormíamos 4 en cada habitación.

Emigrantes extremeños en el campamento de la textil Didens & van Asten.

GEERTJE:

¿ Podía elegir con que persona residir en las barracas?

PABLO:

Si, podías elegir con quien querías residir. Recuerdo que teníamos a uno que se llamaba José,

que el pobrecito era muy dejao, ya ha fallecido. Recuerdo que iba siempre amontonando las camisas y ya cuando llegaba el fin de semana,

le poníamos las camisas y demás prendas en una escoba, a la entrada de la habitación, para que se diera cuanta que tenía que lavarlas.

Era muy dejao, en fin, nos soliamos juntar los del pueblo, los que más confianza teníamos. Estábamos, Fuentes, el que está ahora en Barcelona, que ra el que solia hacernos algo de comer, y otro que le llamaban "El Polvorilla" pero no recuerdo ya su nombre; y también Josete, eramos cuatro en cada habitación.

MALT:

¿Y llegásteis a Someren o Sevenum y al día siguiente empezásteis a trabajar o primero os enseñaron los trabajos y esas cosa?

PABLO:

Creo que al día siguiente de llagar ya nos llevaron al trabajo.

MALT:

¿No pasásteis allí otro reconocimiento?

PABLO:

No lo recuerdo, pues como nos renconocieron en Cáceres, no lo recuerdo ya.

MALT:

¿ Y al trabajo os llevaban en autobús no?

PABLO:

Pues por eso me cambié yo del trabajo, de Philips. Era muy pesado, nos pegábamos un madrugón para echar nueve horas, y ni trabajo los sábados ni horas extras. Había algunos que trabajaban los sábados por la mañana, pero nosotros para echar 9 horas, te tirabas 14 o 15 horas fuera de casa. Perdíamos mucho tiempo en el camino, por ejemplo por los puentes que se abrían para que pasarán los barcos, por las mañanas no eran tantos, pero por las tardes pasaban muchos barcos y teníamos que esperar mucho tiempo. Había gente que trabajaba a turnos y echaban horas extras. Luego yo en van Asten echaba hasta 18 horas trabajando. En una semana he echado yo 45 horas extras en van Asten.

A si que cuando llegaba a la litera, ya no sabía si los pies eran mios o de quien eran, del cansancio. A veces trabajaba en el nailo, en una máquina de 174 bobinas y tenía que tener muco cuidado que no se engancharan los hilos, pues como se engancharan se partía toda la máquina y eso le pasaba mucho al chaval que trabajaba conmigo, que creo que aún sigue en Holanda, pero ya no se por donde.

MALT:

¿ Cómo pasábais los fines de semana o el tiempo libre en los campamenos?

PABLO:

Bueno, pues allí en la cantina, con las cartas, tambien en Didens & van Asten. nos juntábamos a jugar a la baraja.

 

Y aquí vemos a la familia Gonzalo Baltasar junto con la antropóloga holadensa Geertje van Os.

GEERTJE:

¿ Cuánto tiempo trabajó en Philips?

PABLO:

El contrato de un año y al cumpir un año me fui a D&A. pues antes ni podías irte a ningún lado. Cuando cumplimos el contrato, solicitamos

4 en D&A, pero Van Asten le pidió a Philips información y a dos ni los cogieron. A uno porque siempre estaba protestando por la comida y al otro porque le venía a buscar una novia holandesa al campamento.

MALT:

O sea, que Philips apuntaba todo lo que hacía los españoles ¿ no?

PABLO:

Pues si, pero la verdad es que hasta me molestaba a mi, y era paisano mío, siempre estába regañando, protestando: "porque esta comida es una basura…poque no me gusta…" era muy protestón, pero el otro, porque fuera una joven holandesa en busca de él, con una "amoto" y se iba en la motocicleta por ahí con ella, pero él era soltero; eso a mí no me gustó.

MALT:

Y volviendo al tiempo libre, ¿ os pasaban cine español, o eso vino más tarde?

PABLO:

Pus no recuerdo yo que nos pusieran películas españolas en el campamento. Ni cuando estábamos en Philips ni en D&A.

Teníamos un salón con televisión, pero no más.

MALT:

¿ Y lo domingos, teníais misa española?

PABLO:

En el campamento no, pero había una iglesia cerca y allí íbamos a la misa, pero no en el campamento de Sevenum, y no recuerdo si era en español o en holandés. Era una misa para todos, tanto los españoles como los holandese. Si recuerdo que allí cerquina de la carretera íbamos a misa.

MALT:

Y en el tiempo libre, por ejemplo los domingos, ¿ no echábais de menos a la familia o la tierra?

¿No teníais momentos difíciles, por eso de la añoranza?

PABLO:

Si claro, te acuerdas, pero claro…

MALT:

¿Y cómo se pasaba ese mal trago?

PABLO:

Hombre, pues no se pasaba muy bien. Yo he estado siempre mucho tiempo fuera de casa,

Mucho tiempo trabajando en el campo, pero claro unos eran más sensibles que otros.

 

GEERTJE:

¿Conocistes alguno que tuviera problemas por eso?

PABLO:

Si, alguno había que se acordaba más de la famlia y lo llevaba peor, en fin, siempre había algunos que lo sufrían má que otros.

Todos nos acordábamos, pero los había que lo llevaban peor, sobre todo recien llegados se sentía más.

MALT:

Y llegaron las primeras vaciones, aunque os fuistesis en dos grupos para Holanda, ¿ vinisteis todos juntos de vaciones?

PABLO:

Si, y el cura también vino. (Pablo se refería al Padre Jaime Driessen) vino muy malito el pobre hombre. Le había entrado una gastrointeritis y lo pasó muy mal. Tenía que parar el autobús varias veces para que hiciera sus necesidades, y era sobre la una o las dos de la tarde ¡y madre mía el calor que hacía! Pero por donde pasábamos, Talavera u otros sitios teníamos que parar, pues el pobre hombre ya no se aguantaba.

GEERTJE:

¿Recuerda sobre que hora llegaron al pueblo, a Guadalupe?

PABLO:

Pues ya entrada la mañana creo.

Geertje van Os y la hija de Pablo dentro de la tienda.

 

MALT:

Según dice el artículo del periódico de Philips, cuando llegasteis os recibieron con un repique de campanas y con cohetes. ¿ No recuerda eso?

PABLO:

Pues la verdad es que ya no lo se, pues yo, cuando llegamos a la plaza, estaba atento a ver si veía a mi mujer en la plaza, pero ahora que lo pienso, quizás hubo algo de eso, pero creo que sí, para avisar a la gente de nuestra llegada, tiraron algún que otro cohete o tocaron las campanas, creo recordar algo de eso, si, puede ser que así fuera, pues llegamos muy retrasados, habría gente que ya estaba en la cama.

MALT:

Luego pasasteis aquí 8 días. ¿ Y en el momento de la vuelta, cómo fue esa despedida en la plaza?

PABLO:

Pues allí toda la gente, los familiares despidiéndose, unos llorando, más o menos tristes…. si, si, mucha gente, familiares y… la gente de entonces, pues eramos los primeros que nos fuimos a Holanda, no es como ahora que ya hay tanta gente fuera.

MALT:

¿Os costaba mucho otra vez separaros de la gente…?

PABLO::

Si claro, de los familiares y del otro, y el otro… para mi padre fue un disgusto grandísimo el que yo me fuera al extranjero y luego mi hermano. Mi madre ha sido siempre más dura que mi padre, pero a mi padre le dolió mucho, mucho. El hermano de mi padre, Paco, le decía a mi padre: "tu no te preocupes . déjalos que se vayan, verás como mañana ya están otra vez quí. Déjalos que se vayan, que ellos se creen que atán a los perros con longaniza por ahí, ya vendrán otra vez aquí a darla"…cosa de antiguos, pero tú verás, fue muy dificil.

MALT:

¿Que tal fue el recibiemto de los holandeses cuando llegasteis a Holanda?

MALT:

Muy bien, yo siempre he dicho que la gente de Holanda y Alemania, para mi, buenísima. Hay emigrantes que dicen si esto o lo otro, pero para mi que portándote tú bien en cualquier sitio, como te portes bien, así se portarán contigo. Yo he trabajado en la Philips y tenía muy buenos amigos, me llevaban a su casa a tomar café, llevaban y me traían en el autobús y todo muy bien, con su señora, con este y el otro, en fin, lo mismo me pasaba en Holanda que en Alemania. Le gente que conocí y traté, buenísima.

MALT:

Entonces trabajó un año en Philips y luego se cambió a la textil de D&A y allí estuvo hasta 1966 ¿No?

PABLO:

Cuando volví me dediqué al ganado y a trabajar en la finca. Pero un tiempo después, decidí regresar a Holanda, pero en la oficina sindical me dijeron que si hubiera llegado dos horas antes me podía haber inscrito, pero ya habína mandado las inscripcione para Holanda y solo quedaban para trabajar en Alemania y entonces me apunte para Alemania en 1968. Un año después se fue mi mujer y allí estuvimos dos años si venir.

Estuvimos trabajando unos años, muy buen tarbajo pero luego los hijos iban creciendo y por miedo a que si nos los llevabamos se quedaría allí para siempre, decidimos volver a España. Pero me gustaría volver otra vez por allí, por Holanda y Alemania, para ver otra vez todo aquello.

Teniamos una casa familiar en Alemania, peo claro, los abuelos ya se hacían más mayores para cuidarnos a los hijos y los hijos también cada día más mayores, entonces decidimos volver. Estábamos muy bien colocados, un buen trabajo y ganando lo que queríamos, pero por los hijos decidimos regresar y me dediqué al ganado y a la tierra y luego abrí una carnicería y así hemos vivido hasta hoy. Tanto en Holanda como en Alemania hemos estado muy bien. Tanto la gente como el trabajo.

MALT:

¿ Pero usted se fue por que quería ganar un dinerillo par un negocio o hubo otro motivo?

PABLO:

Bueno yo me fui porque ya estaba casado y como estaba con mi padres y eramos más hermanos, no ganaba mucho pero me fui, claro la gente se iba a Alemania o Suiza y a mi me dió por irme a Holanda.

MALT:

Y si pudiera dar al tiempo marcha atrás ¿ Volvería a puntarse otra vez para la emigracón a Holanda? Pues si, lo volvería a hacer. Yo allí estuve muy bien. Quitando aquel tiempo que ingresamos en el hospital por causa de la comida, a mi me fue muy bien y luengo terminé acostumbrándome a las comidas. Lo pasé muy bien allí.

La señora de Pablo al otro lado del mostrador en el establecimiento de su propiedad.

 

MALT:

De todos los que fuisteis, ¿ cuantos ha fallecido ya?

PABLO:

Del grupo mío 3 y la primera expedición 1, total cuatro, Felix "El Gato", Marecelino,Prieto y José Fuentes.

MALT:

¿No estás arrepentido de haberte ido al exrajero?

PABLO:

No, si no me hubiera ido, no tendría la casa que tengo, el negocio que tengo, a demás de las fincas que compré. La emigración me lo ha dado todo.

 

MALT:

Pablo, muchas gracias por tu amabilidad y la información que nos has pasado, he igualmente gracias a tu señora por todo y por supuesto por los cafés y a tu hija por su ayuda y su simpatía.

PABLO:

Nada hombre, gracias a vosotros por vuestra visita.

Pablo Gonzalo Baltasar.

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Terminamos la entrevista, apuramos el último café y nos salimos fuera a hacer unas fotos. Ya estaba anocheciendo y teníamos que volver otra vez a la carretera, a esa carretera que se retuerce entre montañas, bajadas y subidas, por donde antiguamente ellos regresaban de la emigración y por donde volvían a marcharse en aquellos viejos autobuses que a duras penas conseguían subir las inclinadas y retorcidas carreteras serranas hasta llegar a la meseta castellana, quedando atrás a sus familiares y amigos y a su querida tierra extremeña.

Nosotros volvíamos a casa, tal vez con la misma satisfacción que lo hiciera en aquel agosto de 1963 Albert van Dijken, con la misma alegría de haber podido conocer a algunas de estas personas pioneras de nuestra historia emigrante en el sur de Holanda, história que ellos empezaron a escribir en aquellos años en los que nosotros dos acabábamos de nacer

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…………………………………… Pablo y familia, muchas gracias por todo y…hasta la vista..

m.luengotarrero2@chello.nl