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DOS POETAS EMIGRANTES EXTREMEÑOS |
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Durante los años 60 y 70 fueron muchas las empresas holadesas que contrataron obreros españoles para solucionar la deficiencia de mano de obra que sufría Holanda en esas épocas. Philips fue tal vez la empresa del sur de Holanda que más obreros españoles hizo llegar a estas tierras del sur, pero no solamente fueron empresas de esta provincia sureña de Brabante Norte las que optaron por la contratación temporal de obreros españoles. En casi todas las provincias holandesas, había empresas que hicieron uso de esta contratación. También del Norte, Oeste y Estede Holanda, por ejemplo la fábrica de productos cárnicos Salland de la localidad de Olst en el Noreste de Holanda. A esta empresa vinieron a principio de los años 70 un grupo de obreros españoles a trabajar con contratos temporales, entre ellos Santiago Arias y Martín Manzano de Peradela de la Mata. Por medio de los foros de la página de internet extremeña www.paseovirtual.net entré en contacto con un extremeño, Javier Arias Manzano, residente en la ciudad de Toledo, quién al enterarse de que yo vivía en Holanda, me contó un poco sobre la historía emigrante de su padre y su tío en esa ciudad norteña de Olst. Para que vean como se originó toda esta historía, les voy a poner los mensajes que intercabiamos en ese foro. Primero me gustaría explicar que nuestros contactos empezaron a raiz de un hermoso poema sobre un pueblo extremeño, hoy dormido baja las aguas del rio Tajo en el embalse de Valdecañas, un poema que Javier puso en el foro y yo le contesté de la siguiente forma: |
El molino de Olst. |
(mi pseudónimo en los foros suele ser MALT)
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07/11/2005 Hola Javier, soy MALT, el verato, primero felicitarte por tan sentido, hermoso y triste poema y segundo decirte que ya forma parte de mi colección. (El poema de Javier Arias Manzano le pueden leer en: http://www.extremigrante.dse.nl/152JaviArias.htm ) MALT |
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21/11/2005 Hola Javi,
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22/11/2005 Amigo,
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Esta fábrica de congelación de productos cárnicos se encuentra en la calle Industrieweg de Olst, pero no tiene el nombre de Selland. En esta calle ya no existe ningún matadero ni otra fábrica de productos carnicos. Esta es la única que se dedica a la congelación de carnes y muy probablemnte fuera el antiguo matadero donde a principio de los 70 llegaron a trabajar aquellos emigrantes españoles, entre ellos, Santiago Arias y Martín Manzano. |
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El pueblo de Olst es de la provincia de Overijssel. |
Lugar donde está Olst (banderín verde) |
El baderín señala la calle Industrieweg de Olst. |
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26/11/2005 Amigo Malt, Espero que te hayan llegado sin problemas las fotos que te envié de mi padre en Olst. Repasando el mensaje que me dejaste en el foro, me he dado cuenta de que me preguntabas dónde estoy. Soy de Peraleda de la Mata y mi abuelo materno era talaverino, pero actualmente soy, como otros muchos, emigrante, aunque no he emigrado tan lejos de nuestra tierra como tú. Vivo en Toledo, aquí han nacido mis dos hijos y aquí trabajo, aunque a menudo nos escapamos mi familia y yo hasta Peraleda, donde tengo amigos y mis suegros pasan largas temporadas. (Es cuestión de una hora y poco en coche por la autovía de Extremadura hasta Peraleda) Volviendo al tema de mi padre en Holanda, sé que vivían en una residencia o en la misma fábrica o muy cerca. Tenían un intérprete para entender y hacerse entender. Además de españoles, oí decir a mi padre que había turcos, pero la gran mayoría eran españoles. Como te comenté algunos no se adaptaron a la comida, a la forma de vida, a las costumbres... o echaron demasiado de menos España y se volvieron a los dos o tres meses. En cambio, algún familiar nuestro (una prima hermana de mi padre) se casó allí con un español y llegaron a vivir varios años, aunque luego terminaron volviendo a España.
. Grupo de Españoles en el campamento residencia. A la izquierda vemos al tio de Javier, Martín Manzano y a la derecha a su padre Santiago Arias.
De todas formas, ya sabes que los españoles siempre hemos sido ingeniosos y aunque en la residencia estaba prohibido cocinar en las habitaciones, entre varios compraron un hornillo eléctrico (carne la tenían en abundancia porque era un matadero de cerdos y productos derivados como salchichas de frankfurt), y se hacían sus propios guisos al estilo español de forma un poco clandestina en las habitaciones. En cuanto al trabajo, estaban contentos -al menos lo que le oí comentar a mi padre- porque aquí trabajaban en tareas mucho más duras y a la intemperie y allí era para ellos casi un paseo. Y ganaban bastante más que aquí en España. Como decía mi padre en una poesía que hizo: "y tenemos a Santiago/ que se encuentra muy contento/ aunque trabaja bastante /gana bien de dinero". Por cierto, si te interesa, intentaré encontrarla, junto con otra que hizo mi tío Martín y te la mando.Lo que fue más duro, según lo que oía contar era la separación de la familia. Todos o casi todos tenían familia, mujer, hijos... y era bastante dura la separación por un año entero. Aunque creo que ninguno tuvo intención de quedarse más allá del término del contrato. Como cosa curiosa te diré que ninguno de ellos tenía conciencia política. Eran los tiempos del dictador y pensar diferente o hablar con otra voz te podía llevar a la cárcel o algo peor. Ellos eran gente de pueblo sin ninguna consigna política. Pues bien, alguna vez le oí contar a mi padre que les decían allí los holandeses que cómo podían aguantar en España con "un cabrón como Franco" (palabras textuales). Ellos, decían que a ver, que qué iban a hacer... Es la primera vez que recuerdo a mi padre refiriéndose a algo relacionado con la política. En fin, Malt, no me enrollo más. Si encuentro esas poesías de las que te he hablado te las hago llegar. ‘Ah! Por cierto, éste es mi correo del trabajo, que sigue estando a nombre de un compañero ya jubilado (de ahí lo de "jaruizr"), pero como los informáticos me ponen pegas para cambiarlo, lo dejo como está. El mío particular de casa es: mailto: jariasm@tiscali.es, aunque suelo abrirlo más de tarde en tarde. Un abrazo desde Toledo, Javi |
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26/11/05 Malt, paisano, ahí te envío tres fotos (no he encontrado más) de mi padre en Olst. En foto de las cervezas, es el que se está llevando el botellín a la boca junto al coche. A su lado medio agachado y con el botellín también en la boca, mi tío Martín. El siguiente de pie es Vidal, otro peraleo. Los dos que están agachados, no tengo ni idea de quiénes son. Imagino que compañeros de trabajo.
.. En la foto "holanda 1", el de la derecha, con corbata, es mi padre, el de la izquierda también con corbata, mi tío Martín. El del centro y el agachado, tampoco sé quiénes son.
. La foto "holanda 3" son mi tío Martín y mi padre de nuevo de paseo por Olst. ‘Ah!. Se me olvidaba decirte que mi padre se llamaba Santiago Arias y mi tío se llama Martín Manzano.
. . Santiago y su cuñado Martín de paseo por Olst. |
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29/11/05 Amigo Malt: Ahí te envío las dos poesías que te comenté y que he encontrado. La primera es de mi padre, Santiago Arias Arias. La segunda de mi tío Martín Manzano. Me he limitado a copiarlas y a corregir simplemente las faltas de ortografía, además de ponerte unas notas aclaratorias en algunos sitios. La de mi tío Martín era bastante caótica y la he dividido en estrofas según mi propio criterio porque estaba todo apelotonado. En cualquier caso, me sigue sorprendiendo a día de hoy la capacidad que tenía mi padre para escribir, sobre todo teniendo en cuenta que nunca fue a la escuela y que aprendió a escribir y a leer por su cuenta mientras andaba con ganado por el campo. Eso sí, fue siempre una persona a la que le encantaba leer. (El primer Quijote que yo vi -ahora que se conmemora el IV Centenario de su publicación- lo vi en mi casa porque lo compró para leerlo él) También te envío una copia de algo que creo que es la resolución del contrato, porque está en holandés y, como comprenderás, yo de holandés, ni papa, así como la cabecera de una nómina. Creo que la empresa base era Salland que me parece que era americana y la filial holandesa era esa Homburg N. V. con sede en Cuijk. De hecho, algunos de los que iban estuvieron en Cuijk.
.PartP Parte de la nómina de Santiago Arias Arias.En fin, ahí van las poesías que, como verás, son un relato pormenorizado del viaje y la situación de unos emigrantes extremeños en Holanda allá por el año 71-72. Un saludo, Javi |
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Hola Javi ‘ QUE ALEGRIA ! No sabes amigo la alegría que me has dado con estos documentos, documentos verdaderamente históricos. Esos poemas son una verdadera descripción de lo vivido en esos antaños. Es estupendo, Se lo he pasado a la antropóloga holandesa Geertje van Os que está preparando un libro con la historia de la emigracion española a Holanda y le ha encantado y me ha pedido que te pregunte si puede incluir en su libro estos poemas y las fotografias que me has mandado. Esta es una información muy, pero que muy importante para comprender mejor como fue la vidad de esos hombres en estas tierras. Bueno yo prepararé un buen artículo para la página web y cuando hayamos terminado el proyecto, lo culminaremos con el mencionado libro. Te tendré al corriete y ya sabes todo aquello que nos puedas mandar bien agrdecido será y de gran ayuda para la recuperación de la memoria histórica de esta emigración a Holanda. Gracias y un fuerte abrazo. MALT |
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1/12/05 Amigo Miguel Ángel, me alegro de que te sirvieran tanto las poesías como las fotos. Por supuesto que puedes utilizarlos como mejor te convenga, no hay ningún problema. Si llegase a publicarse el libro del que me hablas, cuéntame cómo puedo adquirirlo, porque a mí también me interesa esa época. Yo, a pesar de los recuerdos que tengo de aquella época, tengo más lagunas que información. Tenía entonces siete años y lo único de que era consciente era de que mi padre estaba en un país lejano y no estaba con nosotros, así es que me gustaría saber más sobre esa época. Sólo espero que hagais una edición en español, porque yo de holandés, ni papa. Siento no tener más fotos ni más documentos de esa época. Tengo otros documentos más recientes de una pensión que mi madre estuvo cobrando hasta su muerte hace tres años por las cotizaciones realizadas por mi padre durante su año de trabajo en Holanda, pero no creo que sean relevantes porque no son de aquella época. En fin, tenme al corriente. Un abrazo, Javi. LOS POEMAS EMIGRANTES
.. Santiago escribiendo seguramente su poesia |
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HISTORIA DE ESTE EMIGRANTE (Por Santiago Arias Arias)
El día seis de abril salí para el extranjero a realizar mis trabajos a un grande matadero.
A las once de la mañana junto con mis compañeros en la estación de Cáceres cogimos el tren correo.
En la vida yo he tenido otro viaje tan malo pues el tren me parecía un burro viejo cansado.
Por fin llegué a Madrid a las once de la noche y nos bajaron del tren para montar en un coche.
Nos montaron en el coche muy cansados y rendidos y nos llevan a cenar al hotel de Los Olivos.
Allí cenamos tranquilos junto con mis compañeros y al terminar de cenar me entregaban un dinero.
Trescientas sesenta pesetas es el dinero que nos daban para beber y comer hasta que lleguemos a Holanda.
A la mañana siguiente después de tomar café nos montamos en el coche a coger el tren express.
En la estación de Chamartín a las ocho de la mañana cogemos todos el tren con destino hacia Francia.
El día ocho de abril a las ocho de la mañana llegamos todos contentos a la capital de Francia.
Al apearnos del tren a un hotel nos llevaron donde juntos y tranquilos el desayuno tomamos.
Allí estuve todo el día conociendo un poco Francia y a las tres de la tarde ya salía para Holanda.
A las nueve de la noche llegamos a Rótterdam, nos llevaron a un hotel y unas cervezas nos dan.
Al momento nos nombraban a cada uno por su nombre y montamos en un autocar las once de la noche.
Con dirección hacia Olst aquel autocar nos llevaba llegando a la residencia a la una de la mañana.
Aquí para trabajar en dos grupos nos hicieron, unos se van a Sendey (Zendeij) y otros para el matadero (1).
Julián al día siguiente (2) le echaron a las mantecas y dice que se va a España porque eso no le interesa.
En este pueblo de Olst fijé yo mi residencia donde trabajo a diario para ganar la peseta.
Aquí en el pueblo de Olst se comen más que judías, la residencia parece un cañon de artillería.
Bonito pueblo de Olst residencia de españoles en la fábrica Sendey se deshuesan los jamones.
En la habitación diecinueve somos seis compañeros que apenas nos divertimos de pura hambre que tenemos (3).
Vidal con dos ceniceros tocando las panderetas, Santiago le está diciendo que se vaya a hacer puñetas.
Martín se dejó la barba porque hizo una promesa y ahora los compañeros todos le tiran de ella.
También tenemos a Julio que se encuentra muy cansado, no termina de escribir una carta a su cuñado.
Y tenemos a Santiago que se encuentra muy contento, aunque trabaja bastante gana bien de dinero.
Román juega a las cartas, Antonio juega con él y juegan a los montones y no les gusta perder.
Un día al ir a comer empezamos a dar gritos. El Mendas con la bandeja daba voces a Benito (4).
Los obreros de Salland a Benito le decían: "no podemos aguantar con estas malas comidas".
Benito les contesta con un poco de paciencia: "El que no esté a gusto aquí, que vaya y pida la cuenta".
Los obreros de Salland ya no quieren trabajar por quitarles el café y el cuarto de hora que les dan.
Los obreros de Salland a las seis de la mañana ya no van a trabajar porque no les da la gana.
El jefe de personal les dice de esta manera: "si no vais a trabajar, con vosotros no hay quien pueda".
Por estar varios casados los obreros españoles en Holanda trabajamos dejando nuestros sudores.
En España las mujeres esperan con alegría las cartas de sus maridos para saber sus noticias.
A veces leemos sus cartas y vemos sus pensamientos. Si supierais cómo estamos, no estaríamos tan contentos.
Pero ellas no saben nada por estar lejos de aquí y sólo saben por carta lo que les queremos decir.
Más vale que no lo sepan porque así no sufren tanto, más vale que no me pase lo que está pasando a tantos (5).
En esta residencia somos cien españoles. Aunque estamos todos juntos, los hay de distintas regiones.
Los hay de distintas provincias con diferentes cabezas, cada uno va vestido al estilo de su tierra.
Unos se dejan la barba, otros se dejan el pelo, otros de tanto jugar se dejan todo el dinero.
Varios se van a los pueblos a quererse divertir, unos en la residencia, y otros al bar "Tamboril".
Este bar holandés es el bar del cachondeo, allí cada uno baila al estilo de su pueblo.
Las mujeres que allí van son viejas y están casadas, hay una que está muy gorda, joven y bastante guapa.
Yo por estar casado me quedo en mi habitación escribiendo o leyendo y me lo paso mejor.
El español que se venga a trabajar en Holanda tendrá que sacrificarse para mandar dinero a casa.
Y esto se lo dedico a todos mis compañeros, que se dejen de bobadas si quieren ahorrar dinero.
En España sus mujeres les esperan con alegría, para quitarles las penas que les dejaron un día.
(1) Como te he comentado, la fábrica consistía en una sala de despiece y otra sección de derivados cárnicos donde elaboraban embutidos. (2) Julián era uno de Peraleda al que no le gustó el trabajo y se volvió a la semana de estar allí. (3) Ahora pasa mi padre a hacer una descripción de los seis compañeros de habitación: mi tío Martín, Vidal (otro peraleo), Román, Julio, Antonio y mi padre. (4) Benito era el intérprete. (5) Algunos soportaban bastante mal la ausencia de la familia. |
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HISTORIA DEL EMIGRANTE ESPAÑOLEAR (Por Martín Manzano Fraile)
Es una poesía muy bonita y con mucho salero se salen los españoles y vienen los extranjeros.
Se pasan sus vacaciones entre hoteles y merenderos y después salen diciendo: "En España está lo bueno".
Somos los pobres obreros que nos salimos de casa, para ganar el sustento dejamos nuestras familias,
las personas más queridas, los hijos y las mujeres, en nuestras casas aburridas, esperando tristes cartas para saber de noticias.
Los tienen en Alemania, Holanda, Francia y Suiza. No hay bastante con los hombres que hasta las mujeres emigran también, las he visto yo en el tiempode la vendimia.
En Francia no se está mal Es un terreno muy bueno, yo he cambiado de país por el cambio del dinero.
Ahora me encuentro en Holanda, país de las maravillas, nunca tendrás la alegría de nuestra madre Sevilla.
Trabajo en Olst, pueblo de sangre holandesa, Industrieweg, 14 A es mi propia residencia,
donde paramos, dormimos y también nos ponen la mesa. La fábrica es bastante grande, el trabajo es la conserva,
jamón york y mortadela para desayuno y cena. Unos ochenta españoles nos sentamos a la mesa
que no hablan en todo el día y cuando huelen los garbanzos parece que les dan cuerda. Los hay de varias provincias,
con diferentes cabezas, vestidos como Dios quiere de disfraces de esta tierra. (1)
Unos se dejan la barba, otros se dejan el pelo y otros se van a poner giros al bar del Abuelo.
Los días de trabajo todos vamos en patrulla. Los sábados y los domingos los pasan en casa de Susan.
Con cuatro bailes y risas y otras tantas de cucañas al medio mes de cobrar no tienen una castaña.
No es que se diga de todos que no les queda un florín que se pueden contar esos que no saben pedir.
El día más peligroso es el día de cobrar, el papel que dan de pago les pone a todos fatal.
Parecen los españoles soldaditos del Vietnam. Los encuentro en los pasillos con los ojos encajaos el papel lleno de números por todos cuatro costaos.
Las letras que vienen puestas escritas en holandés, esto no lo saca en claro ni el mismo Juan Veintitrés que juntó a todas las naciones para que se quisieran bien.
Y aquí termina la historia de estos pobres emigrantes que con pan y mantequilla se están poniendo brillantes (1) Esta estrofa, así como la siguiente son casi idénticas a otras del poema de mi padre. Este poema de mi tío es posterior al de mi padre, así que me imagino que le cogió "prestados" algunos versos y los remodeló a su gusto Santiago Arias.
Martín Manzano.
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5/12/05 Amigo Malt: Rebuscando entre las cosas que guardo de mis padres he encontrado alguna cosilla más que puede interesarte. Son tres fotos más de Holanda. Una de ellas es de mi tío Martín, que prometió no afeitarse la barba hasta que no volviese a España. (la titulada Martín), otra es de mi padre escribiendo a máquina, una máquina de escribir que me compró a mí cuando estuvo trabajando en Holanda y que aún conservo. La foto titulada grupo es de una visita que hicieron a Cuijk donde estaba otro grupo de españoles, algunos de ellos de mi pueblo. De izquierda a derecha: Santiago Arias (mi padre), Martín Manzano (mi tío) y Juan Fraile (otro emigrante peraleo, ya fallecido). Agachado, Vidal (peraleo emigrante compañero de mi padre y mi tío).
.. El anverso y reverso del documento titulado anverso y reverso debe ser algo así como el documento de la seguridad social o algo así. Seguro que tú lo identificarás mejor que yo.
. .. Permiso de trabajo holandés concedido a Santiago Arias Arias.
. Por último te envío la portada y varias hojas del pasaporte de mi padre que aún conservo. Están ligeramente retocadas con Photo Paint para que no aparezca el número del pasaporte, pero nada más.
. .. Portada del pasaporte de 1971 y el sello del permiso de residencia de la policia de extrajeros de Olst.
. .. .. Hojas del pasaporte de Santiago Arias.
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12/12/05 Amigo Malt: He estado por tierras extremeñas esta semana pasada y como te dije, he indagado un poco en el tema de la emigración holandesa de principios de los setenta. Parece ser que un tío mío que estuvo también por aquellas tierras en la misma expedición que mi padre y mi tío Martín recordaba alguna cosilla, aunque dice que no conserva documentos de aquella época como en el caso de mi padre. La verdad es que mi madre, como no sabía leer, cuando murió mi padre, conservaba absolutamente todo hasta que yo lo miraba y le decía si servía o no. En fin, que me enrollo demasiado Pues el caso es que mi tío Julián (el de Peraleda) me contó alguna cosa que recordaba de entonces. Parece ser que el choque con la cultura y la forma de vida holandesa fue poco menos que brutal. Imagínate obreros de pueblo, que venían de un país en el que la dictadura daba todavía sus últimos coletazos, de religión tradicional y católica, en un país como Holanda. Les chocaba todo. Mi tío cuenta, por ejemplo, (aún a día de hoy le asombra) que la gente les miraba mal cuando iban por las calles y tiraban cualquier papel al suelo. El segundo choque y quizá el más fuerte fue con el tema de la comida (que mi padre cuenta en su poema). Parece ser que no se acostum-braban a la comida que les ponían. Hasta tal punto que hubo una especie de revuelta en el comedor un día precisamente por ese tema. No se llegó a ningún acuerdo, pero lo que no pudieron las palabras lo pudo la picaresca. Algunos, entre ellos mi tío Martín, compraron un hornillo eléctrico y, a pesar de que cocinar en las habitaciones estaba prohibido, se las ingeniaron para cocinar en ellas la comida como a ellos les gustaba. Además, parece que no tenían problema en conseguir la carne del matadero para cocinarla. Entre eso y comer pan untado con mantequilla que sí les gustaba-, pasaban los días. Parece también que tuvieron algún problema porque les quitaban un cuarto de hora que tenían para tomar café y se levantaron poco menos que en huelga. Vamos, que no iban a trabajar hasta que se les restituyese el derecho al cuarto de hora del café. Y ahí sí parece ser que la cosa prosperó. En cuanto a los problemas del idioma, tenían un intérprete (o una intérprete, según los casos) en la propia residencia. Aun así los días de fiesta salían a dar una vuelta, de compras, a tomar algo Se aprendían alguna cosa en holandés para apañarse y cuando no, pues por señas. De todas formas, para que veas los problemas que tenían con el idioma, se dio un caso de un compañero que estuvo en el hospital y necesitaba ir al servicio. El pobre hombre, cuando llegó la enfermera le decía: "wáter, water". La enfermera se fue y al poco rato volvió trayéndole un vaso de agua Ahora, pasados los años, suena incluso cómico, pero me imagino en ese momento la angustia del buen hombre y la impotencia de que no le entendieran. En lo que respecta al trabajo, el matadero estaba organizado como una gran cadena de montaje. En el matadero en sí se sacrificaban y se despiezaban los cerdos. Antes de asignarles un puesto definitivo en la cadena les probaban en varios de los puestos y les dejaban en aquel en que eran más eficientes. A algunos como el tal Julián que refiere mi padre (que no era mi tío, sino un vecino que actualmente reside en Leganés), le pusieron a sacar manteca y parece ser que aquello no cubrió sus expectativas, así es que decidió volverse a España a los pocos días de estar allí. Según cuentan, de las cosas que más apreciaban cuando estaban allí, fueron chorizos y morcillas de matanza que se llevaron camuflados en las maletas cuando vinieron de vacaciones por Navidad, además de alguna botella de coñac Soberano y de anís. Bueno, como ves, no es demasiado lo que he podido recoger, pero supongo que sabrás sacarle su jugo. Un saludo, Javi |
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Permisos de residencia. Sellos de llegada y partida de los años 71 y 72. |
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Certificado empresarial sobre la conclusión del contrato y el cese como obrero de dicha firma. Traducción: En esta certifica el abajo firmante N.V. Ver. Slacht Bedrijf "Selland" de Olst, la terminación del contrato a partir de dia 8 de abril de 1972. Al señor S. Arias Arias, con fecha de nacimiento 30-06-1933, se le ha hecho entrega por escrito de su certificación de despido en dicha firma. Industrieweg 14a. Olst. El interesado estuvo al servicio de la empresa desde el 9-4-1971 hasta el 5-4-1972, y siempre realizó su trabajo debidamente.
N.V. Ver. Slachtbedrijven "SALLAND" OLST (traducido por MALT) |
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Y esta ha sido la historía de unos emigrantes extremeños en el pequeño pueblo holandés de Olst durante 1971 y 1972, años en los que trabajaron en la empresa holandesa de carnes y congelaciones "Selland" junto a un centenar de españoles. Con todo lo contado por Javier Arias, sobre la estancia de su padre y su tío en Holanda, y junto con lo que ellos mismos nos han contado en sus hermosos y valiosos poemas, podemos escribir una nueva página sobre la emigración extremeña y española en Holanda. Estos poemas son un testimonio muy importante para ayudarnos acomprender la vida de estos hombres en aquellos dificles años de emigración y saber más sobre sus penas, alegrías e inquietudes, pero igual de importante y valioso es que Javier que en aquellos años era tan joven haya podido con el paso de los años memorizar todo lo contado por su padre y sus tios. Javier, muchas gracias por tan hermosos testimonios. MALT. Eindhoven a 13 del 3 de 2006. .***** *********************************************************P.D.: Lo que a continación sigue, ha sido añadido el día 16 del 03 de 2006. Y no he resistido la tencion de ponerlo como el final de esta historia. 14/03/06 Amigo Malt, Acabo de recibir tu correo y por supuesto, he entrado en la página que me envías. No he podido por menos que sentir un pequeño escalofrío de emoción. Muy bonito y muy bien hecho. A pesar de que mi padre ya no está, se sentiría orgulloso y honrado con tu trabajo. En su nombre y en el de mi tío (que afortunadamente sigue vivo) te doy las gracias por el esfuerzo y la dedicación. En fin, te reitero mi agradecimiento. Un saludo, Javi 14/03/06 Hola Javi, Ya que estoy aquí, me vais a permitir que dedique uno de mis poemas a esos dos emigrantes poetas: Santiago Arias y Martín Manzano, que seguramente, también les pasaba lo que a mi en este poema: (A mi Extremadura) 14/03/06 Amigo Malt, MALT y aquí terminamos: Javier, gracias a tí y el que verdaderamente se siente orgulloso y horado soy yo por poder tener una historia como esta en mi página. |
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