Cuando los jovenes estudiantes holandeses, han terminado sus estudios satisfactoriamente, al final del curso escolar, cuelgan en la fachada principal de sus viviendas la bandera holandesa y junto a esta, la cartera escolar con los libros y todas esas cosas que durante sus estudios han utilizado. Aquí vemos a un joven español, Antonio Montero Marín, nacido en Eindhoven ,de padre extremeño y madre andaluza que ha adoptado esa tradición holandesa, solamente que la bandera que ondea en el asta no es la holandesa sino la española. Esto lo suelen hacer cada vez más jovenes españoles. Estos han adoptado esta tradición, pero eso sí "a la española".

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