ME VINE CON UNA MALETA DE CARTON Y DE MADERA

 Geertje van Os ……………..Brabants Heem ………………………….. Anualidad 55 Nr. 2- 2003 (p. 45-57)

A finales de los años '50 seguían abandonando más personas Holanda de las que se instalaban. Cerca de medio millón de personas se embarcaron en esa gran travesía que les llevaría a Canada, Australia y Nueva Celanda. Dejaban atrás a un país que aún no se había recuperado de la debastadora segunda guerra mundial. Cuando la industria empezó a asentar cabeza, había una gran deficiencia de mano de obra, también debido a que en los años '60 la edad para acceder a la pensión fue acortada al igual que la jornada laboral. Además no era común que las mujeres trabajaran fuera de casa.1. La patronal y la administración decidieron en buscar mano de obra temporal en los paises mediterraneos. En estos paises había mucho paro obrero y sus economías crecían muy lentamente. De esta forma llegaron muchos españoles a Holanda para trabajar en la Philips.2.

Anteriormente, Holanda ya había firmado acuerdos laborales con Roma de donde llegaron muchos obreros italianos para trabajar en las minas de Limburgo en el sur de Holanda. En 1955 decidieron otras grandes empresas metalúrgicas, astilleras, y textiles entre otras en seguir el ejemplo. Holanda e Italia crearon un nuevo convenio laboral de empleo temporal que durante mucho tiempo le sirvió a Holanda de modelo para la contratación de mano de obra en otros paises mediterraneos.3

Inauguración de El Prado en 1966. Emigrantes españoles con Frits Philips. ( PCA)

En abril de 1961 se firmó en Madrid un acuerdo para contratar obreros españoles y llevarlos a Holanda. Debido a la alta cifra de parados y los bajos sueldos y unidos al desconforme político y social que vivia España en aquella época, decidió el gobierno de Franco en aprobar los acuerdos con Holanda y animar a los españoles a que participaran en esa nueva emigración. La única condición que puso el gobierno fue, que serían ellos quienes decidiesen el lugar donde se harían las contrataciones 4.

La empresa Philips de Eindhoven, sufría a principio de los años '60 una preocupante falta de mano de obra. El mercado de trabajo del sureste de la provincia de Brabante no podía hacer frente a la gran demanda de obreros requeridos por las empresas y Philips se decidió por la contratación temporal de obreros extranjeros para solucionar el problema a corto plazo. Para solucionar estos problemas la dirección de Philips decidió en contratar los obreros en un sólo país, pues administrativamente era práctico. El Señor Frits Philips decidió personalmente en el verano de 1962 a España como el país más adecuado para esta labor.5. Desde esta fecha y en años posteriores Philips trajo cerca de dos mil obreros españoles a la provincia de Eindhoven, siendo estos españoles los primeros extranjeros llegados a estas tierras y hasta bien entrados los años '70 fueron el grupo étnico mayoritario. Hoy quedarán cerca del mil españoles en Eindhoven y alrededores.6.

Familia Gutiérrez Prieto de Galisteo en Cáceres. Fue la primera familia completa que emigró. Primero residieron en Geldrop y Luego en Eindhoven. (PCA)

CONTRATACION

El lugar que a Philips le fue designado por la Administración Española para llevar a cabo la contratación de obreros, fue la región de Extremadura. Una extensa pero casi deshabitada región en el suroeste de España. Una zona de alcornoques para el corcho, rasas mesetas y montañas salvajes. El Ministerio de Trabajo con sede en Madrid, mandó la oferta de trabajo de Philips al ayuntamiento de Cáceres y éste por medio de los sindicatos de la época la distribuyeron por casi todos los pueblos de la provincia, entre ellos el pueblo de Carcaboso en el norte de Cáceres. De este pueblo se apunto con 23 años de edad José Gutiérrez para trabajar en Philips. Nos cuenta José: "Tenían listas de muchos paises y te informaban de que país era el más conveniente. La Philips de Holanda ofrecía uno de los mejores contratos, pues el viaje y el alojamiento lo ponían ellos, también la comida iba por su cuenta y del sueldo que te pagaban podías disponer libremente de él para lo que quisieras. Para inscribirte era necesario tener buena conducta y reputación, tener como mínimo 23 años y el servicio militar cumplido. Si cumplias estas condiciones, tenías que ir a Cáceres para pasar una revisión médica".

Emigrantes gallegos recien llegados en 1972 al campamento de Someren. (MALT)

Pasado un tiempo, las contrataciones ya se realizaban directamente desde Madrid, no solamente para Philips, sino para todas las empresas extranjeras. Quien quería trabajar en el extranjero debía de personalizarse en Madrid. Albert van Dijken, reportero del periódico empresarial Philips Koerier, lo vivió una vez personalmente: ' Era una cosa rara. Había grandes carteles donde te anunciaban el país: Holanda, Suiza, Alemania etc. Como la fila para Suiza a penas se movía, algunos jovenes se cambiaban a la de Holanda. Algunos jovenes estaban fumando en la fila y entre las filas estaban los guardias y se acercaban a los que estaban fumando, pero no les decían: por favor puede usted apagar el cigarrillo, no, les daban un toque con la porra, así pasaba entonces en España, a mí eso me parecía una situación bastante extraña.'

Los hombres que se inscribían eran revisados por médicos españoles, pero claro, Philips tenía su própio servicio médico, y mandaba varios médicos cuando hacía uso de las contratataciones. Uno de los controles más importantes era el de los pulmones pues era imprescindible en muchas fábricas de Philips el tener pulmones sanos, además que Philips se tomaba muy en serío la lucha contra la tuberculosis.

Españoles que en 1965 residían en la pensión Ons Thuis en Eindhoven. ( EFF)

SEÑORITOS

El 8 de febrero de 1963 bajaba del tren en la estación de Roosendaal el primer contingente de emigrantes españoles. 90 hombres de Extremadura con un contrato de un año en sus maletas de la N.V.Philips Gloeilampen-fabriek o N.V. Philips Fábrica de bombillas. En verdad, tenían que haber llegado tres meses antes, pero entonces, el viaje se anuló debido a que todos los transportes terrestres habían sido anulados pues el norte de Europa habían quedado intransitable por la cantidad de hielo y nieve caida en ese invierno, uno de los más fríos (en algunos lugares se llegaron a medir 18 grados bajo cero de temperatura) que se recuerdan en Holanda. Unas semanas después, cuando el temporal permitía viajar pudieron los extremeños realizar el viaje. José Gutiérrez era uno de ellos: 'En Extremadura no se ganaba nada. Junto con seis de mi pueblo me apunté para trabajar para la Philips. Eramos jovenes y sanos y pasamos el control médico sin problemas. Todo el pueblo se reunió para despedirnos. La despedida fue muy difícil pero ya una vez puestos en camino nos volvió la alegría y nos fuimos cantando y tocando las palmas. Philips pagaba todos los gastos del viaje y nos trataron como a señoritos. Primero fuimos a la ciudad de Cáceres y desde allí en tren hasta Madrid.

1966. Ceremonia de inauguración del campamento El Prado en Eindhoven. (PCA)

Ese viaje tardaba casi un día entero. En Madrid dormimos en uno de los mejores hoteles que había entonces y a la mañana siguiente continuamos el viaje. Había dos coches reservados para nosotros con restaurante y todo. Sinceramente, nosotros no sabíamos nada de Holanda, solamente que estaba lejos y hacía mucho frío. Pasando por Irún y París llegamos a Roosendaal y desde Roosendaal rehicimos el viaje en autobús. ¡ Hasta en el autobús nos daban café! Hacía un frío horrible y había una gruesa capa de nieve, Nunca antes había visto tanta nieve junta. Parecía que estábamos en otro planeta.'8.

Los autobuses llevaron a esos hombres extremeños a sus nuevos aposentos. Estos eran unos campamentos que en la comarca de 'de Peel' se habían construido en los años '30 para los leñadores. El primer grupo llegó al pueblo de Someren. Había otros campamentos en Sevenum, Horst-América, Venray y Middelbeers. En estas residencias, compartían ocho hombres habitación dormitoria y salón donde comían. Cada día de la semana, los extremeños eran llevados en autobuses a sus trabajos en Philips.

 

1964. Los españoles iban y venían al trabajo en autobuses de Philips. (PCA)

 

BARRER SUELOS

Al día siguiente de su llegada, José Gutiérrez y sus compañeros, tenían que realizar una serie de pruebas de habilidad, para ver si estaban capacitados para trabajar con máquinas. 'Durante dos días hicimos esa clase de pruebas, pero ya estábamos cansados, ¡nosotros lo que queríamos era trabajar con máquinas de verdad! Pero ¿sábes que máquina me dieron amí? ¡ Una escoba! Y yo me decía: ¡Para esto he venido yo a Holanda, para barrer suelos! En España este trabajo estaba visto como trabajo de mujeres. Yo sentía un poco de vergüenza, sobre todo cuando tenía que limpiar las oficinas donde trabajaban mujeres. Sentía complejo de inferioridad y llegaba a pensar que no servía para otra cosa. Yo hacía lo imposible para salir de esta situación, e incluso llegué a romper .la escoba y a sentarme en la escalera en sentido de protesta gritando: ¡ ESTO NO!'

Un gran grupo de estos emigrantes, fue destinado ( a pesar de las protestas) a los servicios de limpieza. Pero pasado un tiempo fueron colocados por las diferentes fábricas de Philips. José nos dice: 'A mi me pusieron en el departamento de Metaalwaren y en este departamento he estado hasta que salí con la pensión. Siempre me encontré agusto en este trabajo.' Cuando él llegó en 1963, no pensaba quedarse aquí tanto tiempo. Un año o dos, tal vez tres. La idea era trabajar y ahorrar durante un par de años y luego volver a España. Esta era la idea que custodiaban todos los emigrantes españoles y también el punto de partida de Philips.

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Joven español trabajando en la fábrica de televisores de Philips. (PCA)

 

Los primeros emigrantes españoles se podían dividir en tres grupos diferentes. El primer grupo estaría formado por los solteros, para quienes esta cuestión podría ser una aventura y después de uno o dos años solían regresar. Luego estaba el grupo de casados a quienes el paro obrero y la pobreza les había obligado a tomar la decisión de emigrar. Este fue el grupo que más tarde optó por la reunificación familiar. En el tercer grupo estaban los hombres que ya venían con un objetivo fijo. Estos en España no se encontraban mal económicamente pero venían con la idea de ganar dinero rápidamente y comprarse un tractor, por ejemplo o abrir un negocio propio. De este grupo regresó una parte ya que otros viendo por ejemplo la buena seguridad social y el sistema de enseñaza de Holanda, optaron por quedarse.

CUESTIONES DE CONVIVENCIA

Durante los años '60 siguieron llegando obreros españoles. Muy rápidamente empezaron a llegar, no sólo de Extremadura sino que de todas las regiones de España. Los hospedajes dejaban mucho que desear y Philips decidió construir dos nuevos campamentos residenciales. El primero fue El Pinar, en 1964 en el pueblo de Maarheeze. El segundo se inauguró en 1966 en la ciudad de Eindhoven y se llamó El Prado. Estas residencias estaban algo mejor pero aquí también seguían compartiendo ocho personas una habitación de dormir y un cuarto de estar. Algunos no se hacían a vivir colectivamente y decidieron en buscar una pensión. Una de las pensiones que más recordarán los emigrantes españoles es la que se encontraba en el centro de Eindhoven. Esta pensión que era un convento de monjas se llamaba 'Ons Thuis', que quiere decir 'Nuestra Casa". Aquí las monjas se ocupaban de la comida y la limpieza. En esta pensión residieron durante varios años cerca del centenar de españoles y cada uno tenía su própia habitación.

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Fachada actual de la antigua pensión de las monjas Ons Thuis en el centro de la ciudad de Eindhoven. En esta pensión vivieron cerca de un centenar de españoles.

 

El problema más grande en los campamentos residenciales, era la falta de privacidad. No era muy fácil vivir y compartir entre tanta gente un lugar tan reducido. La intimidad era imposible. Un extremeño ya regresado a España recordaba con despecho y rencor esos momentos: 'Era vergonzoso, había algunos que se pasaban ya de exajerados que eran. En aquel tiempo, empezaron algunos hombres a usar calzoncillos cortos, o sea ropa interior corta, como lo hacian las mujeres. Yo también claro, pero me veía obligado a usar los calzoncillos largos pues los demás también usaban esos calzoncillos de algodón, largos hasta la rodilla que se hacían en casa. Y cuando yo me iba a la cama y me veían vestido con la ropa interior corta, se empezaban a burlar de uno: "¡Mirar, usa bragas igual que las mujeres!" "¡Madre mía, si son bragas de mujer!" y al día siguiente lo sabía todo el campamento. "¡Usa bragas de mujer! me parecían pobres inútiles al decir eso. Pero con uno me enfadé bastante… con sus braguitas. Dios, vaya un cachondeo.'

8 hombres compartían dormitorio y una pequeña sala de estar. (PCA)

 

Uno de los temas que más se han discutido, el que más tinta y papel ha usado, ha sido el de las comidas en los campamentos. Los enfados e irritaciones sobre la comida llegaron a ser bastante preocupantes, hasta el punto que fué materia para realizar una huelga. En octubre de 1974, cientos de obreros españoles de la Philips, llevaron a cabo una huelga de la que se hizo eco el informativo de televi- sión más importante de Holanda (NOS). Esta huelga se organizó contra las malas condiciones laborales y los problemas de alimentación en los campa- mentos residenciales, sobre todo El Pinar en Maarheeze, siendo los habitantes españoles de este campamento los convocantes de dicha protesta ya que el servicio de comida aquí era pésimo: La comida del mediodía, no sabía a nada y lo que sobraba se lo recalentaban y servían a los del turno de noche y después de tantas horas ya no había quien lo consumiera .9.

Algunos emigrantes no eran muy simpatizantes de la huelga como éste residente en el campamento de Middelbeers que me decía: ' Yo no aguanté ni un año entre tanta gente que solo hablaban de su problemas personales. Aquellos que en España estaban muertos de hambre, que vivían en la pobreza, protestaban de que la comida no estaba buena, que si esto no me gusta, que si eso tampoco. Eran gente que en su casa casi nunca comieron un plato caliente, ahora lo tiraban.

Españoles comiendo en el comedor de un campamento residencial. ( PCA)

 

Desde la llegada de los primeros emigrantes a principio de los '60 hasta entrados los años '80, el cuidado espiritual de los emigrantes corría a cargo del Padre Jaime Driessen, un sacerdote holandés y exmisionero. El oficiaba las misas en español en los campamentos residenciales. Era un hombre de una fenomenal capacidad mental. Conocía a todos los emigrantes por sus nombres y apellidos, así como las fechas y lugares de nacimiento y nunca se olvidaba de felicitar el cumpleaños al que los cumplía. José Gutiérrez nos cuenta: ' Cuando yo llegué a Holanda, la verdad es que no creía en nada, pero gracias a ese hombre recuperé mi fe. Por él especialmente acudía los domingos a misa.'Y al igual que pasó con José, pasó con los jovenes que menos creían, que no tenían fe, al final terminaron todos acudiendo a la misa dominical del Padre Jaime.10.

El padre Jaime Driessen visitó a los recien llegados.(11-02-63) ( PCA)

JOVENES Y GUAPOS

De repente, se llenó la ciudad de Eindhoven y alrededores de grandes grupos de españoles; en aquel tiempo no había casí extranjeros por esta zona. Por muchos lugares cundió el pánico, el pánico entre los lugareños, pánico a los descono- cidos y sobre todo pánico en el terreno sexual, por ejemplo, enfermedades venereas o pánico a que sus hijas llegaran un día a casa con un español o peor aún, que se quedaran embarazadas de un español.

El primer grupo que llegó el 8 de febrero del '63 a Someren, fue recibido de diferentes formas de pensar. Por una parte eran bienvenidos, pero por otra parte existía preocupación entre los habitantes. Quienes sí les recibieron bien fueron las mujeres del pueblo. Antes de la llegada de estos españoles , hasta el cura del pueblo durante la misa avisaba a los padres de lo que iba a acontecer .

 

 

Los jovenes españoles hicieron rapidamente amistad con las jovenes del lugar. Esta foto de José Gutiérrez fue hecha en un bar de Someren la misma semana de su llegada. ( J.G.)

Dice Gutiérrez: 'En la misa había anunciado el cura que iba a llegar un grupo de españoles y que las mozas debían de tener cuidado pues algunos de ellos estaban casados y sólo venían por un año'. A pesar de las advertencias, fueron muchas las mujeres que haciendo caso omiso se dejaron llevar por su corazón pues núnca antes habían visto tantos Don Juanes juntos. La situación escaló hasta el punto de que Philips y las autoridades locales tuvieron que intervenir entre las relaciones de las jovenes de Someren y los emigrantes españoles.

Fueron muchas las jovenes de Someren que se enamoraron de aquellos jovenes morenos españoles. Muchos padres vivían angustiados. Cuando los terminos amor, sexo y matrimonio se ponían sobre la mesa, se fijaban las fronteras entre "lo própio" y "lo extraño". La mayoría de los padres, preferían ver a sus hijas salir con un joven provinciano y no un extranjero. Tiempo más tarde, los españoles ya no eran tan mal vistos, debido esto a la llegada de marroquís y turcos y también porque entre los holandeses España se estaba convirtiendo en un lugar preferido de vacaciones, a demás de que al incorporarse España a la Comunidad Europea los españoles ya eran vistos como un pueblo europeo. Pero tampoco eran todos Don Juanes aventureros los que a principio de los '60 invadieron el sureste de la provincia de Brabante: la mayoría no vino buscando heroicidades, sino buscando la forma de darle un mejor futuro a sus familias.

………………

1965. Despedida de vacaciones. Ellas les acompañaban hasta la estación. (PCA)

PROBLEMAS CON EL IDIOMA

La mayoría de los emigrantes procedían de pequeños y aislados pueblos donde muchos aún tenían las carreteras de tierra y casí ninguno de ellos había viajado antes fuera de la provincia o región. Estos pueblos, son comunidades donde todo el mundo se conoce y todas las cosas personales se saben. Cuando llegaron a Eindhoven, llegaron a un mundo totalmente diferente. Una mujer holandesa casada con un emigrante español me cuenta que en su tiempo de novios, - cuando él aún vivía en el campamento - los compañeros de su novio le pedían si no les podía comprar ella los pijamas en el centro de la ciudad, pues ellos no se atrevían. Para algunos Philips marcaba las fronteras donde estos se encontraba resguardados y fuera de ahí se sentían inseguros. Sobre todo los hombres casados y con familia en España que todos los meses esperaban con impaciencia el sueldo para poder mandarlo a casa, estos son los que más sentía la nostalgia y la añoranza. El contacto con sus familias era muy importante para estos hombres, pero muy difícil de realizar. Telefonear era caro y casi siempre en el pueblo donde llamaban sólo había un teléfono. Lo que más se usaba era la carta. Habían muchos hombres que tenían problemas con la escritura y la lectura por lo cual se veían obligados a preguntar a los compañeros que sabían escribir que les escribieran las cartas. Algunos no sabían ni poner la dirección en el sobre. Un holandés que trabajaba en El Prado se le ocurrió hacer negocio con esta cuestión y se dedicó a vender a los españoles etiquetas de direcciones por 25 céntimos cada una.

Debido a que muchos españoles eran analfabetos, les costaba mucho trabajo aprender algo en las clases de holandés que se daban los sábados por la tarde en los campamentos. Además muchos de ellos las tenían que perder debido al turno de tarde. De una forma indirecta, se hacía mención en le periódico empresarial Philips Koerier de este analfabetismo: 'En las poblaciones campesinas españolas, no se conoce la enseñaza que nosotros recibimos aquí normalmente. Allí un padre a su hijo, le enseña al aire libre sin lápiz ni papel, muchos conocimientos basados en la práctica de la vida'.

Estas lecciones de los sábados duraron muy poco, debido a la escasa motivación que manifestaban tanto los obreros como la Philips. Para los dos sectores, esto era una cuestión temporal, ¿ Para qué entonces invertir tanto dinero en estas personas? Y así pasó que muchos españoles, después de casi cuarenta años aún tienen muchos problemas con el holandés. El emigrante ya regresado a Extremadura, Florencio Granado Luengo, nos explica la cuestión de esta forma: 'Cada vez llegaban más españoles. Teníamos nuestra própia oficina de Asuntos del Personal y aquí hablaban en español. Teníamos interpretes, la policía hablaba en español, en el ayuntamiento hablaban en español. El jefe de departamento estaba obligado a hacer un curso de español, en vez de nosotros. Pero luego llegó lo peor: nos echaban la culpa a nosotros de que no sabíamos holandés. A los turcos que llegaron más tarde les decían :"Si usted quiere trabajar, tiene que aprender holandés, no quiere aprender, pues no hay trabajo." En nuestro caso era totalmente lo contrario: "¡Oh, no se preocupe por el idioma! A cualquier sitio que vaya, le atenderán en español." Todos hablaban español y nosotros no hablábamos holandés. Y si intentábamos hablar en holandés, hacían como que no nos entendían. Pero un tiempo después se dió la vuelta la tortilla. En Asuntos del Personal dejaron de hablar español. Por todos lados dejaron de hablarlo. "¡No hablas holandés, pues apréndelo!" Nos decían.'

 

CARTA ANONIMA

También había españoles que sabían escribir con talento y pronto se hicieron dueños del holandés. En los Archivos Centrales de Philips, se custodia una carta de 1969 de un emigrante español anónimo. Una manifestación habida en el centro de la ciudad de Eindhoven, le movió a este español emigrante a escribir al heredero y presidente de la gran Philips, Frits Philips una carta de apoyo tras los acontecimientos ocu-rridos en mencionada manifestación. El 22 de febrero de 1969 hubo una manifestación en la ciudad de Eindhoven. En la estación de trenes de Eindhoven, está la estatua de Anton Philips, el padre de Frits Philips. Los manifestantes que protestaban por las relaciones que Philips mantenía con la junta fascista de Grecia, se acercaron hasta la estatua de Anton Philips e intentaron colocar allí una corona con la cruz usada por Hitler. Este español, cuando leyó en el periódico lo sucedido, decidió escribir una carta al señor Frits Philips mostrándole su apoyo y solidaridad por lo ocurrido:

A: Ir. Frits Philips.

Eindhoven (arriba a la derecha se puede leer marzo de 1969)

Ilustrisimo Sr:

Yo soy un español que aún no sé escribir bien en el idioma ho- landés. Por este motivo y también por no usar mi propio nombre le pido humildes disculpas. Yo prefiero hacerlo así, pues soy un obrero en Philips y podría ser que alguien malinterpretara mis deseos.

He leido en el periódico de Groot Eindhoven la noticia sobre el acto de vandalismo habido contra la estatua de su inolvidable padre. Por este motivo, me siento obligado a escribirle y decirle que de corazón siento su dolor; porque yo estoy bien seguro que también las personas ricas y poderosa tienen un corazón y derecho a tener sus sentimientos y más aún cuando se trata de familiares que ya han fallecido. Yo pienso que las personas holandesas, como los españoles, en general, sabrán reparar el mal que ha producido esta ofensa.

Tenga usted la seguridad de que este simple mensaje que le trans-mito en mi carta, es la manera de pensar de la mayor parte de la gente.

Saludos cordiales y hasta sus ordenes.

Un español.

Carta de un emigrante anónimo. (PCA)

Foto de la estatua de Anton Philips en la plaza de la estación de Eindhoven. A la derecha se puede ver la Torre de la Luz de Philips. (Foto de 1960)

 

Esta carta, es un testimonio donde se funden diferentes cuestiones, cuestiones como política internacional, intereses económicos, historia local económica-social, protestas estudiantiles, historia de la emigración y normas y valores de la cultura mediterranea. También nos enseña una parte de la forma de vida de este emigrante español, donde muestra fuertes emociones, en parte emociones con base en la cultura: tristeza por la muerte de un padre, respeto por los difuntos, la importancia de los lazos familiares y todo mezclado con un cariño estricto entre la luz de la pobreza y la riqueza y una realación humilde y tierna al mismo tiempo, con respecto al patrono.

La mayor parte de los emigrantes españoles en Eindhoven de la primera generación vinieron de lugares donde siempre ha existido el latifundio y debido a esto muchos mantenían con sus nuevos jefes la relación y el trato patrono-cliente que habían aprendido entonces. De esta respetuosa forma llegaron a Eindhoven y eso le dió mayor colorido a la relación con sus nuevos jefes. Dr. Anton Philips era por todos conocido como 'Muy Señor mio Anton': él era el 'padre' el padre de la empresa que hizo grande a la ciudad de Eindhoven. Se le podría llamar el 'patrono'de los obreros de Eindhoven, pero también de la ciudad. Nada más bajar del tren y salir de la Estación Central de Eindhoven, se puede ver su gran estatua, con su cara mirando al centro de la ciudad y el sombrero en su mano. Es como si el 'protector' de la ciudad se quitara el sombrero ante la ciudad y sus habitantes. Su hijo Frits Philips, seguramente que se alegró al recibir y leer la carta de este español anónimo. De todas formas, la carta ha sido cuidadosamente guardada en los Archivos Centrales de Philips.

Frits Philips estaba personalmente interesado en los obreros españoles. El también hablaba un poco español. Albert van Dijken, periodista del diario de la empresa Philips Koerier , me contaba: "Yo le acompañé una vez en una visita que hicimos al campamento de Maarheeze. ( El Pinar) Fue en una tarde de verano cualquiera. Fuimos los dos sólos. Los españoles se pusieron muy contentos. Querían bailar flamenco con él. Y él aunque no lo sabía, llegó a intentarlo. Luego todos querían hacerse una foto con él y me dijo: " Van Dijken ¿ no podemos hacer esto de otra forma?" y yo le dije: "Si, vamos a hacer una foto en grupo pues sino dan las 12 y está usted aún aquí". Los españoles tenían un equipo de fútbol y jugaban en la competición de Zomeravond en los campos de entremaniento 'De Herdgang'del PSV. Frits Philips vivían cerca de dichos campos y a veces solía ir a ver jugar a los españoles. Van Dijken: "Y ellos se crecían y enorgullecían de que el señor Philips venía a verles jugar a ellos y no a otros"

 

Equipo de fútbol de españoles de Eindhoven en 1969. (PCA)

Equipo de fútbol de españoles de Eindhoven en 1968. ( MALT)

VACACIONES:

A comienzos de agosto de 1963 organizó Philips para los 160 obreros españoles unas vaciones de ocho días. En autobuses, salieron de Eindhoven en dirección a Extremadura y con los mismos autobuses, ocho días después volvían a Eindhoven. Cuando a media noche llegaban al pueblo de Guadalupe, esos 10 jovenes que hacía medio año que abandonaron el pueblo, eran recibidos con un repique de campanas y una salva de cohetes. 'Así recibió este pueblo español a sus hijos.'14. Albert van Dijken del periódico empresarial Philips Koerier viajó con ellos y para el periódico de Philips hizo tres reportajes estupendos en sus lugares de nacimiento de Extremadura. En casa de Eugenio Lindo Mena de Cáceres, pudo constatar que existía un intercambio materialista con la cultura holandesa: 'en la pequeña pero acogedora casita de Eugenio, ceniceros, zuecos de adorno, un jarrón y un tapete de mesa recuerdan a Holanda.'15. José Gutiérrez: 'Las primeras veces que veníamos de vacaciones a casa, todo el pueblo salía a recibirnos. Son recuerdos inolvidables. Ahora cuando vuelvo, tengo que estar contento si alguien me da los buenos días, por ejemplo.'

 

Emigrantes españoles en el centro de Eindhoven preparándose para marchar de vacaciones a sus pueblos. 1965. (PCA)

 

El primer año, Philips llevó a los emigrantes extremeños en autobuses a sus pueblos, para pasar 8 días de vacaciones. Los años siguientes puso Philips un tren especial hasta Irún. Albert van Dijken también fué con ellos. El lo recuerda así: ' Partímos en el tren de obreros invitados, (gastarbeiderstrein) vía Maastricht y Luik, pues era tiempo de vacaciones y eran muchos los turistas que viajaban en tren.' Van Dijken se inventó un nombre para estos viajes: ' Sabes que se me ocurrió a mí? llamar a esta operación como 'turismo invertido'. Los turistas se iban buscando el sol español. España, la tierra del sol y el vino. En París estaban los enormes trenes turísticos de buenas comodidades con coches-cama incluso y estos trenes tenían toda la preferencia. Los españoles se daban cuenta, no eran tontos. Pero ellos no eran tan importantes. Deseaban lo antes posible llegar a sus casas para ver a sus familiares y tenían unas vacaciones tan cortas...'

En aquel tiempo el termino 'vacaciones' no se encontraba en el vocabulario de todos los emigrantes. Marcelo Rojo, empezó a trabajar en Philips en agosto de 1965 y en diciembre consiguió irse con dos semanas de vaciones a España: 'Nunca antes en mi vida había tenido vacaciones. Cuando trabajaba en España, era todos los días de la semana. Cuando volví el 22 de diciembre y -eso no se me olvidará nunca- fuí a visitar a mi antiguo jefe y cuando me vió me dijo: "Ves como yo tenía razón, que tú no aguantarías en Holanda." "No Don Manuel, he venido de vacaciones", le dije yo. "Sí, que me lo voy a creer", me contestó. "El 6 de enero tengo que volver" le respondí."

Más tarde, Philips dió la opción de viajar en avión. En los años '70 muchos españoles ya tenían su propio coche y viajaban con sus coches a España. Solían ser coches viejos y en muchos casos con tres, cuatro o cinco hijos en el asiento trasero. José Gutiérrez: 'Y cargados de regalos para toda la familia. Todos los primos y primas te estaban esperando. Recuerdo que una vez llevé un tocadiscos. ¡ Aquello era algo excepcional! Si ahora se te ocurre llevar algo, resulta que ya lo tienen allí y hasta repetido.Los tiempos ya han cambiado en España, incluso en los pueblos más pequeños.'

Encabezamiento de la columna en español que el periodista Albert van Dijken creó en el periódico de la industria: Philips Koerier.

 

 

El periodista del Philips Koerier Albert van Dijken, viajó varias veces con los españoles a sus pueblos. Esta foto se hizo en las vaciones de 1970. (PCA)

VOLVER O QUEDARSE:

Los contratos temporales se fueron cada vez renovando y así muchos obreros decidieron traer a sus esposas y algunos también a sus hijos. Philips necesitaba muchas mujeres para sus fábricas y ofrecía a estos la posibilidad de obtener una vivienda, aunque para esto se necesitaba la recomendación del jefe de personal del departamento donde trabajara el interesado. Gutiérrez: ' Los jefes de personal tenían mucho poder dentro de Philips. En aquel tiempo existía una escasez de viviendas y podría pasar mucho tiempo a que el solicitante la recibiera. Mientras esto ocurría tenías que buscar una pensión para la familia o compartir una casa con una o dos familias españolas. Esto, con el tiempo solía terminar en problemas de convivencia entre ellos. Creo que estos fueron los momentos más difíciles de la emigración española en Holanda.' Cuando ya tenían su casa, la vida fue siendo cada vez más fácil, sobre todo para las mujeres. Muchas familias españolas recibieron la vivienda en el barrio de Strijp (aquí se encontraban la mayor parte de las empresas de Philips) y dentro de este barrio, en la parte de Drents Dorp.16.

No mucho tiempo de que empezara la reunificación familiar, el panorama socio-económico holandés dió un vuelco bastante significante. El mercado de trabajo empezó a reducirse. Todas las industrias dejaron de contratar obreros extranjeros fuera de Holanda, aunque los emigrantes seguían llegando por cuenta própia. Pasado un tiempo llegaron a ser tantos, que a partir de 1974 se decidió en no conceder más permisos laborales. Desde ese momento, entrar como emigrante solo se podría realizar en el caso de reunificación familiar.

Los hijos empezaron a ir a la escuela, hicieron nuevas amistades, consiguieron estudiar carreras, algunos encontraron trabajo y los padres, año tras año, iban anulando la idea de volver.

………

Loli Tamayo y Angelines Reina a finales de los '70 en la escuela Drents Dorp del barrio de Strijp en Eindhoven. ( L.T.)

 

Todos los veranos por vacaciones los obreros españoles volvían a sus pueblos de origen. Su vuelta seguía levantado admiración. Pero con el paso del tiempo el recibimiento era cada vez menos cordial y algunas costumbres holandesas no eran muy bien aceptadas. Marcelo Rojo recuerda muy bien la reacción de su suegra cuando vió que su hija, (la esposa de Marcelo) había empezado a fumar: "Mira tú, ¿ es eso todo lo que has aprendido en Holanda? ¡ Fumar, fumar y nada más que fumar!" La suegra de Marcelo era una señora de mentalidad conservadora e igualmente se irritaba cuando escuchaba a sus nietas hablar holandés entre ellas. "¡ Puh, mi suegra… cómo se enfadaba! "¡Aquí se habla español! Hablar español, que yo también tengo que saber lo que hablais!"

Mujeres que fumaban, vestidas con largos pantalones, niños que hablaban entre ellos un idoma extraño y otras cuestiones materialistas con que los emigrantes regresaban a casa, no eran muy aceptados y eran vistos con desconfianza por muchas gentes de sus pueblos. Pero, claro, no todas las costumbres adquiridas en Holanda eran despreciadas. Hace unos 10 años, me comentaba en Extremadura el joven (entonces tenía 29 años) Pablo que los hombres holandeses eran más corteses que los españoles y esto lo argumentaba con el siguiente ejemplo: "Mira, el hijo mayor de esa familia que vive en Holanda, llegó aquí de vacaciones con su amiga. Siempre que llegaba con el coche, se bajaba él primero, andaba hasta el otro lado del coche y le abría la puerta a ella para que saliera. Yo creo que eso es algo que ha aprendido en Holanda, pues aquí en España los hombres no hacen eso."

Las familias emigrantes españolas desde de su llegada y pensando en el regreso, han intentado ahorrar todo cuanto podían. Muchos pensaban en abrir un negocio en su tierra o simplemente hacer o comprar su propia casa. Lo primero ha sido realizado por muy pocos, pero lo último casi todos lo han conseguido. En su casa holandesa no se hicieron grandes inversiones, estas se reservaron para la casa de España, adaptándolas de todas las comodidades aunque sólo disfrutaran de ella una par de semanas al año.

Ahora que esos emigrantes han cumplido la edad de la jubilación, pueden realizar su sueño de regreso, pero por medio de sus hijos y nietos siguen unidos a Holanda. Tantos años soñando con un regreso paradisiaco en esa tierra que abandonaron un día, sueño que ahora de pronto ven disiparse.17. Sobre un estudio existente sobre la forma de vida de los emigrantes españoles mayores en Europa se hace constacia de un grupo de españoles mayores que tanto en Holanda como en España se encuentran en un aislamiento social. Emigrantes españoles retornados tienen que hacer frente a la incomprensión; tanto en la Administración como en la sociedad domina la creencia de que los emigrantes disfrutan en una posición privilegiada. 18. En sus pueblos de origen suelen ser conocidos como 'los holandeses', a veces expresado con un poco de indiferencia, como si ya no pertenecieran al lugar.

LA VIDA ASOCIATIVA

Los emigrantes españoles se juntaban fuera de las horas de trabajo en varios centros culturales y recreativos españoles. El primero fue el Centro Español de Eindhoven, que se abrió en 1968. Unos años más tarde, en 1976 se abría el Círculo Español de Strijp ( Strijp es el barrio de Eindhoven donde se concentra-ba el mayor número de empresas de Philips). Con anterioridad a estos centros, los españoles se juntaban los fines de semana en el campamento de El Prado, donde podían ver películas en español y todos los domingos por la mañana se oficiaba una misa. En 1980 se cerró El Prado y la misa dominical se empezó a realizar en el Círculo Español de Strijp.

Las diferencias políticas, características de la España rural, también emigraron a Holanda y debido a estas diferencias políticas y alguna que otra cuestión más se dividió la Colonia Española. Aquellas diferencias políticas ya no existen en la Colonia Española. Hoy día existe una necesidad de unificación de la Colonia y por supuesto no faltan los intentos para conseguirlo.

En 1979, cuando la reunificación familiar avanzaba a pasos gigantes, se creó el Comité de Jovenes Españoles de Eindhoven. Este Comité desapareció en los años 90, debido a que los jovenes españoles se encontraban bastante integrados en la sociedad holandesa donde se encontraban inscritos en clubs u otras asociaciones de barrio. En 1993 se inauguró el Hogar del Pensionista que tal vez sea hoy día la asociación española de Eindhoven más activa, pues son numerosas las actividades que realiza y grandes los ánimos de participación que existen en este colectivo.

Centro Español de Eindhoven en 1969. ( PCA)

 

También existe aún la Asociación de Padres de Alumnos de Eindhoven, creada en 1980 para coordianar y facilitar la educación y la cultura española a los hijos de los emigrantes. Al principio esta asociación recibía subsidios por parte de las administraciones española y holandesa. Las clases de español que recibían los hijos de los emigrantes, se crearon con la idea de que estos volverían un día a España y había que conseguir que no tuvieran un gran atraso educativo y cultural.

Hasta el final de los años '80, la colonía española de Eindhoven tenían dos grandes equipos de fútbol: el Círculo Español y el Centro Español. Estos jugaban competiciones y torneos por toda Holanda y Bégica contra otros equipos españoles. Las decadas de los '60, '70 y mediados de los '80 fueron prodigiosas para los equipos españoles de Eindhoven. Además existía una gran afición que acompañaba a los equipos a todos lados. Las personas que entrevisté, te cuentan aún las anecdotas de aquel tiempo con gran entusiasmo y muchos guardan aún con mucho cariño las fotos y otros documentos de aquellos tiempos. Pero con el paso del tiempo, el asentamiento familiar, la falta de tiempo por otras responsabilidades y la edad, hicieron que la afición se fuera perdiendo.

Pero la Asociación Española más extraordinaria es la Asocaición de la Colonia de Eindhoven. Creada en 1980. Esta asociación es un 'fondo-funerario.' Cada año los socios pagan una cuota que se aprueba en Asamblea General y así siempre hay dinero para ayudar a pagar los gastos de entierro (tanto en Holanda como en España) que se originan cuando se muere uno de sus socios. Debido al asesinato de un joven español en Eindhoven en 1979 y como siempre que moría un español había que ir de casa en casa de los españoles pidiendo dinero para ayudar a la familia a llevar el cuerpo a España para ser enterrado en su tierra de nacimiento, el señor Pablos Luengo, ya retornado, presentó a la directiva del Círculo Español de Strijp, la idea de crear un fondo de ahorro entre todos los españoles para hacer frente a estos gastos. A la directiva del Círculo le pareció buena idea y en 1980 se hizo realidad. Desde 1980 hasta el día de hoy se han usado 49 veces los fondos de la asociación para hacer frente a estos gastos. Con el tiempo, los socios ya no eran sólo residentes de Eindhoven, de muchas otras ciudades de Holanda empezaron los españoles a hacerse socios. Pues la mayoría de los españoles quería descansar en paz en su tierra de nacimiento. La primera generación de emigrantes siempre ha vivido con la idea de regresar. Para estos, el temor de envejecer y morir en Holanda siempre estuvo presente. Estos no concebían la idea de ser enterrados en este país. El cuerpo tenía que volver siempre a la tierra donde nació.

HUELLAS PROFUNDAS

Ya en 1967, un médico del Servicio Médico de Philips, constataba que entre los obreros españoles, se estaban dando muchos problemas psíquicos. 19. La emigración suele dejar huellas muy profundas. Incluso después de la reunificación familiar, se seguía vivendo muy fuertemente la idea del regreso. Poco a poco, muchos empezaron a arraigar en Holanda y el regreso se hacía cada vez menos real, pero el deseo se fortalecía. Siempre pensaron en volver a casa después de probar la emigración. Con el paso del tiempo, sus pueblos también han ido cambiando y reemigrar al pasado es imposible.

Una psicoanalista alemana, que hizo una investigación sobre la salud psíquica de las mujeres de los emigrantes españoles en Alemanía, resume el contenido de su estudio escrito en un artículo de treinta páginas, en tres palabras 'Migration macht krank.' ( Emigración hace enfermar). 22. Guardar luto por todo lo que has perdido es para todo emigrante una necesidad, dice Slaman Akhtar, catedrático en psiquiatría: 'Emigración es un complicado proceso psicológico con grandes y largas consecuencias para la identidad personal. Incluso en las mejores condiciones es la emigración un acontecimiento traumático. Y como otros muchos traumas, trae consigo un proceso de angustia'.22. Los españoles que llegaron a Holanda, no han guardado nunca ese luto, pues no llegaron aquí con la idea quedarse para siempre. Incluso aquellos que decidieron quedarse en Holanda, no siente la paz interior que desearían debido al pensamiento de que será para siempre. Esto produce un sentimiento muy profundo de inquietud que tal vez se pueda denominar como 'dolor en el alma'.

Sobre este sentimiento que tan difícil es de explicar, trata una poesía escrita por el extremeño Miguel Angel Luengo Tarrero. Miguel llegó con 14 años, en la década de los 70 a Eindhoven, donde trabajaba su padre desde 1963. Con motivo de la celebración del Día del Padre de 1997, escribió este poema como dedicatoria a su padre y a todos los demás padres que a principio de los años '60 cogieron la maleta para irse a trabajar a Eindhoven. Durante la ceremonia del mencionado Día del Padre en el Centro Español de Eindhoven, fue el poema leído por una niña española.

Este poema nunca se publicó en Holanda, pero merece haberse dado a conocer a un público más extenso. Pertenece al patrimonio cultural de los emigrantes españoles de Eindhoven y por este motivo también al patrimonio cultural de Brabante. Nos revela mucho sobre la pobreza en el lugar de origen, nostalgia, perdida de identidad, arraigo en una nueva tierra pero al mismo tiempo el deseo de volver algun día a pesar de amargamente comprender que es imposible. La maleta se perdió al igual que todo lo que contenía. Ni las cosas son lo que eran ni somos lo que fuimos.

PERO, ¿ VALIO LA PENA TODO?

Sobre todo que ahora la primera generación ya se ha vuelto gris, algunos empiezan a preguntarse si merecío la pena la odisea. Casi todos los años, el padre estuvo fuera de casa y a esa falta no la puede compensar nada.

Si los emigrantes miran a sus hermanos y hermanas que se quedaron en España, entonces suelen preguntarse: ¿ Qué es lo que hemos adelantado? Ellos también tienen una casa, un automovil, tal vez no tengan un negocio própio, ¡ pero yo tampoco! 23. Algunos emigrantes ven sus años compensados cuando ven que sus hijos han conseguido un buen estudio. Llena de orgullo, que al menos los hijos hayan estudiado una carrera, encuentren un trabajo y un buen porvenir. El poder ver que los hijos se encuentran en buena posición social les hace pensar que su esfuerzo no ha sido en vano. Y entonces a parece la duda: ¿ Habría pasado igual en España? Teniendo en cuenta que allí hay más paro obrero entre los jovenes.24. Según va envejaciendo la primera generación, aparecen los problemas físicos y mentales. Durante muchos años trabajaron por bajos sueldos y duros trabajos y sin escolarización. Entre los emigrantes españoles, el 43% ha sufrido un accidente laboral.25. Ahora que de mayores necesitan más cuidados, echan en falta el no haber aprendido bien el holandés

M.A. Luengo. ……………….… Traducción Geertje van Os

 Muchos españoles se decantan por una solución a medias: Su casa de Holanda es su base y desde aquí se van a su tierra por un corto o un largo periodo. Claro que esto lo pueden hacer mientras la salud y las finanzas se lo permitan. No volver más es una noción que poco a poco hay que ir madurando. Es algo que nunca antes alguien se habían planteado, ni el emigrante, ni tampoco la administración holandesa.

PARA SIEMPRE

A algunos españoles, no les salió lo que pensaban: un par de años. Cuando llegaron eran muy jovenes, en la flor de la vida. Ahora muchos están ya jubilados y por sus hijos y sobrinos, parece que envejecerán en Holanda. Gutiérrez me cuenta: ' Cuando hace 40 años marchamos del pueblo, ibamos cantando en el autobús. Pero eso no volví a verlo nunca más. La segunda vez, cuando volvíamos de las vacaciones, tenías que beberte un par de copas para no tener que venir llorando. Dolía mucho dejar atrás a España. Era muy grave. Contabas los días, las horas… Aún, me sigo alegrando cuando llegan las vacaciones. ¡ A mí pueblo! Yo llevo cuarenta años en Holanda, pero a España, la llevo en el corazón'.26.

Lo que parecía 'temporalmente' se convirtió en 'para siempre'. Su llegada a Eindhoven fue un cambio en sus historias personales, me refiero a los emigrantes que se harán viejos en Holanda, pero también a los que ya regresaron definitivamente. ¿ Qué es lo que hace la emigración con las personas? Esta es una pregunta muy importante y muy actual. Hasta mediados de los años '70 los españoles fueron el mayor grupo de trabajadores extranjeros en la zona de Eindhoven. Ahora ya no son tantos, de los cuales poco se ve y se oye. Pero siguen estando aquí y son muchas las historias y experiencias vividas. Historias y experiencias de estos emigrantes mediterraneos de primera fila, y hay que hacer lo posible para que no se pierdan.

Geertje van Os.

Traducción: MALT

José Gutiérrez. Foto de 1965 en la pensión de Eindhoven.

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NOTAS:

01- H. Praamsma, 'Nederland is vol', documentaire Andere Tijden. Uitgezonden door de VPRO op 14 januari 2003. www.vpro.nl/ (bezocht op 5 maart 2003). Vergelijk: H.A.V.M. van Stekelburg. De grote trek. Emigratie vanuit Noord-Brabant naar Noord-Amerika 1947-1963 (Tilburg,2000).

02- Naar hun komst verwijst ook de titel, die is ontleend aan een gedicht van Miguel Luengo. Hij schreef dit in 1997 als hommage aan zijn vader, die vanaf 1963-met vele landgenoten bij Philips in Eindhoven aan het werk ging en geeft veel weer van de omstandigheden waaronder dit gebeurde. Het gedicht is in het artikel opgenomen.

03- W. Tinnemans, Een gouden armband. Een geschiedenis van mediterrane immigranten in Nederland (1945.1994) (Utrecht, 1994) 17-33.

04- Praamsma, 'Nederland is vol'

05- Philips Company Archives (PCA), 6 Personeelsbeleid / Sociaal beleid (vergaderingen met technische directeuren). Met het aantrekken van buitenlandse arbeidskrachten koos men er voor om de mensen naar werk te brengen in plaats van het werk naar de mensen, wat later de politiek van Philips zou worden. (Bron: PCA 624.5)

06- Volgens een prognose van de Afdeling Onderzoek en Statistiek van de Gemeente Eindhoven zullen er in het jaar 2010 nog 859 Spanjaarden in Eindhoven wonen. Zie: K. van der Hoeven, Bevolkingsontwikkeling allochtone groepen in Eindhoven. Prognose voor Turken, Marokkanen, Surina-mers, Antillianen en Spanjaarden. (Eindhoven.1996) 4.

07- J.Visser, 'Vriesheiligen en Antoonlente',Trouw,16 januari 2003.

08- Zie: G. van Os. "Spanje draag ik in mijn hart, Philips haalde veertig jaar geleden Spanjaarden naar Eindhoven', Eindhovens Dagblad, 11 februari 2003.

09- 'Problemen van stakende Spanjaarden niet nieuw', Trouw, 16 oktober 1974.

10- M.A.Luengo Tarrero en G. van Os, 'Con Extremadura en el corazón', Hoy 8 februari 2003, 58-59.

11- M.A.Luengo Tarrero, '1963 - 2003: 40 años de una historia casi olvidada'. Unión Hispana (2003), nr 1, 3-7.

12- G. Mak, Sporen van verplaatsing, Honderd jaar nieuwko-mers in Overijssel (Kampen, 2000) 136-137. Zie ook: D. Hondius, Gemengde huwelijken, gemengde gevoelens. Hoe Nederland omgaat met etnisch en religieus verschil (Den Haag, 2001) 207-234.

13- Philips Koerier 19 (37) , 6 juli 1963, 5.

14- A. van Dijken, 'Spaanse werknemers waren thuis in Extremadura': Philips Koerier 19 (41), 17 augustus 1963, 4.

 

15- A. van Dijken, 'Dag uit het leven van Eugenio Lindo Mena', Philips Koerier 19 (42) , 24 augustus 1963, 9.

16- De komst van de echtgenotes en eventueel kinderen, de problematiek van de gezinshereniging een tweede generatie verdienen speciale aandacht, maar vallen buiten het bestek van dit artikel.

17- H. Bouwmeester en G. van Os, 'Dreams and Loneliness: Spanish and Portuguese migrants in the Netherlands', in: A. Guerci en S. Consigliere (red.), Old age in te world, Series 'Living and "curing"old age in the world', Vol. 3 (Genua, 2002) 298-311.

18- F. Miguel Fenández, A. Fernández Asperilla en U. Matínez Veiga, Sociale uitsluiting Spaanse ouderen in Europa en Nederland (Beverwijk, 2000) 5.

19- Th. van Erp, 'De geneeskundige behandeling van Spaanse arbeiders in Nederland', Nederlands Tijdschrift voor Geneeskunde III (43), 28 oktober 1967. Zie ook: M. Kabela, "Spaanse immigranten bij een Nederlandse psychiater. I: Groepskenmerken en stressfactoren', Medisch Contact (1980), nr. I, 24-30; nr. II, 65-66 en nr. III, 89-94.

20- P. Meurs, 'Traumatogene aspecten van migratie en remigratie. Het geval van een oudere Marokkaan', Medische Antropologie 8 (1996), nr.I, 93-94; M.Zeul, 'Rückreise in die Vergangenheit. Zur Psychoanalyse spanischer Arbeitsemigrantinnen', Psyché 48 91994), nr. 3, 89-94.

21- Zeul, Rückreise in die Verganheit, 554.

22- S. Akhtar, "Rouwen is noodzakelijk voor migrant', De Volkskrant 6 maart 1999.

23- Bouwmeester en Van Os, 'Dreams and Loneliness'.

24- H.Bouwmeester, Schoonmaak: verhelderend werk. Een onderzoek naar arbeidsbeleving en attitude bij schoonmaak-personeel in het AMC(Amsterdam, 1998)

25- F. Miguel Fernández, Sociale uitsluiting, 17.

26- H. Nelissen en B. Sittrop, Ervaren jaren. Methodiekboek. Griekse, Italiaanse, Spaanse, Portugese, Kaapverdiaanse, Sloveense, Kroatische, Joegoslavische, Macedonische en Bosnische ouderen in Nederland (Utrecht, 2001) 8-11

27- Van Os, Spanje draag ik in mijn hart.